Empezar haciendo un refrito de cebollas y bacón o jamón. A continuación le ponemos el choco cortado en cuadrados y lo refreímos, añadimos un poquito de pimentón y vino blanco y dejamos que evapore, tanto el vino como el agua que suelte el choco. Luego refreiremos el arroz junto con todo lo demás unos minutos, hasta que el grano se ponga blanco; en ese momento le ponemos el caldo, que podrá ser de marisco o verduras. Ahora ponemos unas hierbas secas, pimientos verdes y rojos a tiras, tomates maduros a trozos sin piel ni pepitas, unas hebras de azafrán, sal y pimienta. Mover el conjunto y dejar a fuego lento que se vaya haciendo hasta que se consuma todo el caldo y el arroz quede meloso. Unos minutos antes de que esto ocurra le pondremos unas gambas peladas y unas coquinas enteras, o solo los meollos.
NOTA: El arroz a la cazuela lo comí por primera vez en Barcelona, en una comida de trabajo con el gerente de la compañía donde yo estaba, quien me lo propuso y me introdujo en los entresijos de este plato, que en Cataluña se estila mucho.
La característica de este arroz es que se refríe y luego se hace como una paella, esto hace que luego el arroz no se pase con tanta facilidad como ocurre en la paella y adquiera una textura más firme y suelta.
En el restaurante donde yo estuve me lo sirvieron con marisco variado, pero esto es opcional.
Nosotros lo hemos presentado aquí con una combinación de jamón, chocos, gambas y coquinas; pero también utilizamos otras combinaciones, como por ejemplo la de: jamón o bacón, pollo, gambas y almejas. Y como se podrá comprender fácilmente, no serán estas las únicas, pudiéndose utilizar muchas más.
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