En Andalucía, en los centros comerciales, en casi todos los meses del año, suelen haber cebolletas muy próximas a cumplir los requisitos de los calsots. Estas cebolletas son las que vamos a utilizar en nuestra receta.
Para elaborar unas buenas cebolletas, como si de calsots se tratase, vamos a hacer lo siguiente:
Encendemos el horno en la posición grill y esperamos a que el horno alcance su temperatura. Cuando el horno tenga la temperatura del grill, metemos las cebolletas, tal cual; sin pelar ni nada, en la bandeja forrada de papel de aluminio y en la zona media-alta. La tendremos así durante 10 minutos; luego apagamos el horno y la dejamos unos minutos más y, a continuación, las sacamos.
Coger, ahora unos platos llanos y, en el fondo distribuir la salsa romesco, bien extendida, de forma que la salsa ocupe prácticamente todo o casi todo el fondo del plato. A continuación iremos cogiendo las cebolletas, una a una, y las iremos pelando y colocando encima de la salsa romesco.
La manera de pelar las cebolletas es un tanto especial y deberemos explicarla:
Empezaremos diciendo que las cebolletas, cuando salen del horno, salen chamuscadas y enteras, pues la hemos metido sin pelar ni nada; es decir, tal y como vienen de la tienda. La manera de pelarlas es la siguiente: cogemos una cebolleta; con la mano derecha agarramos la parte verde central del extremo y con la mano izquierda, con los dedos pulgar e índice, presionamos en la cabeza al mismo tiempo que halamos de la parte verde central, tirando de ella y sacando toda la parte blanca que es el corazón de la misma. Desechar toda la capa exterior chamuscada, que tendremos en la mano izquierda y poner la parte extraída encima de la tabla para cortarle la parte mas verde de la misma, que desecharemos también,quedándonos solo con la parte blanca y más exquisita de la misma.
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