Crepes suzettes

La palabra crêpe proviene del latín “crispus” que hace referencia a un tipo de torta preparada en sartén con una masa de harina y huevos, prácticamente existente en todas las culturas. Dice la tradición que Henri Charpentier, cocinero de la familia Rockefeller en Estados Unidos, aseguró haberla inventado en el Café de París, en Montecarlo, en el año 1896 y en honor del príncipe de Gales y su acompañante, que se llamaba Suzette. Tradicionalmente se preparan delante del comensal y se flamean en la misma mesa.

La versión que en Casa Pedro hacemos consiste en preparar unas crêpes y tenerlas calientes hasta el momento de servirlas. Paralelamente hacemos una salsa de naranja a base de diluir con zumo de naranja colado una mermelada de naranja amarga; añadir un chorrito de licor Grand Marnier; reducir un poco al fuego para evaporar parte del alcohol del licor y; ya fuera del fuego, poner un poco de mantequilla para darle brillo.

Con las crêpes y la salsa de naranja hecha nos disponemos a confeccionar el plato de la siguiente manera:

Ponemos una crêpe en un plato auxiliar, le ponemos en el centro una cucharadita de la salsa de naranja y la extendemos con el dorso de la misma cuchara por toda su superficie. A continuación le ponemos almendras laminadas bien esparcidas y procedemos a enrollar la crêpe. Esta operación la repetiremos tantas veces como crêpes queramos hacer.

Ponemos, ahora, un poco de salsa de naranja en el fondo del plato donde vayamos a servir el postre y la esparcimos en forma de círculo. Encima ponemos un par de crêpes enrolladas, unas gotas de salsa encima de las crêpes y más almendras laminadas por encima. Terminamos poniendo tiritas de cáscaras de naranja confitadas por todo el plato y flameando con Grand Marnier en la mesa de servir.

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