Flamenquines con patatas paja

Para hacer los flamenquines necesitamos comprar cinta de lomo de cerdo. Si la compramos de una pieza, tendremos que cortarla en lonchas de aproximadamente medio a un centímetro de grosor. Estas lonchas las ponemos en la tabla de trabajo y, con una espalmadera o con la parte plana de la hoja del cuchillo, las vamos espalmando hasta ponerlas muy finas de grosor. Solo así podremos luego enrollarlas y que se mantengan sin abrirse, además de hacerlas lo suficientemente amplias como para poderlas enrollar con el relleno dentro.

Una vez tengamos la operación anterior hecha la salpimentaremos teniendo mucho cuidado con la sal porque le vamos a poner jamón dentro.

Cortaremos ahora unas tiras de jamón serrano sacadas de unas lonchas del mismo y también unas tiras de tocino de jamón.

Como al espalmarla la loncha de lomo de cerdo se habrá extendido más por un sitio que por otro, la pondremos en la mesa de trabajo con la parte mas ancha hacia abajo y ahí es donde le pondremos las tiras de jamón y de tocino encima. A continuación doblamos un poquito los bordes de la derecha e izquierda hacia adentro, para que luego al enrollar no se nos salgan las tiras de jamón y tocino que les hemos puesto, y ya solo queda enrollar de abajo para arriba hasta tener formado el rollo.

Una vez tengamos los rollos hechos los presionamos con las manos para fijar bien la carne y que no se nos abran. A continuación los vamos pasando por harina; luego por huevo ligeramente batido y, finalmentepor pan rallado, atendiendo en esta operación a que quede bien impregnado por todos los sitios, tanto de huevo como de pan rallado. Al finalizar esta operación siempre es necesario presionar ligeramente con las manos los flamenquines, para hacer que el rebosado se adhiera bien a la carne y no se desprenda.

Finalmente freírlos en aceite de oliva, no demasiado caliente, para que se hagan bien y se vayan dorando todo por igual. Una vez fritos sacarlos, escurrirlos bien y ponerlos en un papel absorbente para eliminarle el exceso de aceite que pudieran llevar.

NOTA: Los flamenquines los podemos comer tanto calientes como fríos, resultando igualmente buenos y también los podemos comer solos, como aperitivo o acompañados como plato. Para acompañarlos son excelentes tanto unas patatas fritas con unos tomates asados, como una ensalada simple. Es necesario aquí resaltar la primera combinación y si hacemos unas patatas pajas y unos tomates asados o a la plancha, resultará un auténtico maridaje para los flamenquines.

Por eso aquí los vamos a acompañar con unas patatas pajas, y de unas rodajas de tomates a la plancha, vuelta y vuelta, con un poco de sal Maldon por encima. En cuanto a los flamenquines los presentaremos en rodajas de uno a dos centímetros de grosor y cortadas a bisel.

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