La galera es una especie de crustáceo que se pesca en grandes cantidades y que suele haberlas en el mercado durante todo el año; pero su mejor época de captura suele ser los meses de enero y febrero, que es cuando están llenas de coral. Su carne no es muy apreciada gastronómicamente, pese a que tiene un excelente sabor, porque posee muy poca carne; pero lo cierto es que, cuando se compran en los meses que están llenas de coral, pasan a ser un manjar exquisito. Solamente por comer el coral de estos crustáceos ya vale la pena pagar el precio que llegan a adquirir en el mercado, triplicando su valor habitual. Por esta razón es muy necesario saber distinguir cuándo una galera está llena de coral de otra que no lo está.
Para saber si una galera está llena de coral hacemos lo siguiente:
Le damos la vuelta a la galera y la ponemos en posición con el vientre hacia arriba. En esta posición le miramos debajo de la cabeza, justo donde empieza el cuerpo; ahí hay tres pares de patas largas y cuando terminan estas empiezan las otras patas que son unas especies de palas pequeñas. Pues bien, nos tenemos que fijar en las patas largas, que hay tres a cada lado; ahora viene lo bueno: si están llenas de coral entonces deberá haber tres cordones, paralelos, blancos y gruesos, que unirán cada par de patas. De no ser así no deberemos comprarlas; incluso deberemos desconfiar del pescadero que tenga las galeras colocadas en el puesto bocabajo y a precio alto.
Huelva es un puerto donde entran muchas galeras y cada vez son más apreciadas porque cuando no tienen coral se pueden emplear en hacer caldos para otras preparaciones como sopas, arroces, etc.; dando unos resultados excelentes.
Su tamaño no es muy grande pudiendo llegar a alcanzar los 200 mm de longitud; es propia del mar mediterráneo y del océano Atlántico y se encuentra sobre todo en fondos pedregosos y fangosos del litoral. Es carnívora y su alimentación consiste en peces y otros crustáceos y su época de desove tiene lugar entre mayo y junio.
NOTA: A mi padre era el marisco que más le gustaba y yo he heredado su gusto en este sentido, porque me encanta y lo prefiero a cualquier otro, cuando están llenas claro.
En la fotografía puede apreciarse muy bien los tres cordones blancos paralelos de debajo de la cabeza, que es la señal de que están llenas de coral.
Aunque hemos dicho que los meses de enero y febrero son los mejores para comer galeras, lo cierto es que también podemos encontrar galeras de coral en los meses de septiembre, octubre y diciembre. A mediados de diciembre empiezan a venir las galeras de coral y duran hasta finales de febrero; luego en los meses de septiembre y octubre también se suelen dar, pero con menor profusión. Las galeras con carne pero sin coral se denominan “pintonas” y son las que se emplean para hacer caldos y guisos. Las galeras de coral están pensadas para hacer a la plancha o hervidas. Al comerlas observaremos un cordón de color naranja dentro de su carne, que no es otra cosa que la hueva, también conocido en Huelva y Cádiz como el famoso coral de la galera.
A la hora de comer una galera es muy importante saber cómo pelarla; y para ello utilizaremos unas tijeras, y con ella le quitaremos los laterales a todo lo largo del cuerpo, desde la cabeza hasta la cola, exceptuando estas dos partes. Luego nada más que hay que levantar las cáscaras para dejar la carne al aire; y agarrando la cabeza con una mano y la cola con la otra, nos iremos comiendo de forma fácil todo el cuerpo, para finalmente, chupar la cabeza y la cola. ¡¡Así se come una galera!!
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