Empezamos sacándole los meollos a las habas, que deberán ser de meollos gordos. Escogemos los meollos debiendo ser todos de un tamaño similar; los más pequeños los dejamos para otras preparaciones. A continuación los escaldamos en agua hirviendo durante un par de minutos, para poder quitarle la piel fina que los envuelven; de esta forma luego en el plato quedarán con más presencia.
Ahora freímos ajos y cebollas finamente picados en aceite de oliva y en una cacerola a fuego mediano; a continuación añadimos una cucharada de buen pimentón. Rápidamente, para que el pimentón no se nos queme, le agregamos el choco cortado a trocitos y las habas preparadas anteriormente. Lo mareamos todo un poco y le añadimos el agua en poca cantidad, sin que llegue a cubrir, porque en la cocción el choco suelta mucha agua. Después de cocer unos cuarenta minutos lo tendremos todo tierno y es el momento de añadirle un majado de ajo crudo, cominos, pan frito y cilantro. Movemos para unificar, damos un último hervor y ya lo tenemos listo para servir.
NOTA: El majado que aquí hemos puesto tiene reminiscencias árabes y se emplea, con ligeras diferencias, en guisos andaluces, como en los espárragos esparragaos, en la raya en pimentón, en las coles refritas en colorado, etc.
Las cantidades a poner se acostumbra que de choco limpio vaya el mismo peso que de meollos de habas; en cuanto a lo demás cualquier ama de casa sabe como hacer. No obstante, nosotros en Casa Pedro acostumbramos poner menor cantidad de habas que de choco, lo que prueba que todo es a gusto del que lo hace.
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