Los ingredientes básicos para hacer unas migas son los siguientes: pan, ajos, aceite, agua y sal. En cuanto a las cantidades, podemos poner por cada comensal, 100 gramos de pan asentado y un par de ajos; mientras que de los otros ingredientes los pondremos a ojo, pero teniendo siempre en cuenta no abusar del aceite, porque no hay nada peor que unas migas aceitosas.
El modo de hacer unas migas es el siguiente:
En primer lugar ponemos el pan cortado en rebanadas finas en un cuenco con un poquito de sal fina y lo regamos con un poco de agua, de forma que quede húmedo, pero no empapuciado; lo tapamos con un paño y lo dejamos así, reposando, unas cuatro horas, para que la sal se disuelva y la humedad la coja todo el pan por igual.
En una sartén, a parte, ponemos aceite como para hacer un refrito y, cuando lo tengamos caliente, le ponemos los ajos, enteros y ligeramente chafados con la parte plana del cuchillo cebollero. Cuando tengamos los ajos fritos los pasamos a un plato y los reservamos.
En el mismo aceite de haber frito los ajos ponemos el pan remojado, ponemos el fuego a medio bajo y con una espátula de madera vamos cacheando y moviendo el tiempo necesario, hasta que todo el pan quede disgregado, el agua evaporada y las migas formadas. En este punto, reintegramos los ajos fritos anteriormente a las migas, y ya las tenemos terminadas.
NOTA: Los ingredientes que hemos puesto anteriormente para hacer las migas son los clásicos, pero se puede enriquecer las migas con más ingredientes, que llamaremos “tropezones”; estos ingredientes se pondrán cuando terminemos de freír los ajos, en el mismo aceite y se irán apartando y reservando, conjuntamente con los ajos, hasta el momento final en el que, además de los ajos, les añadiremos los demás ingredientes o “tropezones”.
Los “tropezones” pueden ser muy diversos: panceta, chorizos, carne de cerdo, como lomo, solomillo, costillas, etc., pimientos rojos y verdes…todos ingredientes que solo necesiten freírlos un poco en el aceite y ya está; lo mejor es que cada uno los combine como quiera, pues, como dice Carlos Herrera: “Cada uno es cada cual”. En Casa Pedro los “tropezones” que solemos poner son los siguientes: ajos, pimientos rojos y verdes, lomo, costilla o solomillo de cerdo ibérico y chorizo.
En Huelva y los pueblos de la costa, se suele sustituir las carnes por sardinas “embarricás”. En Extremadura, en cambio, se suele poner, además de los “tropezones”, uvas para acompañarlas.
Otra de las cosas que se suelen hacer es ponerle a las migas patatas; para lo cual, en el aceite de las migas, después de freír los ajos, se fríen patatas a fuego bajo, como confitadas; luego, se les pone el pan y ya se trabaja todo junto para hacer las migas.
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