Chocos fritos

La fritura de los chocos se hace como la de cualquier otro pescado; es decir, enharinándolos con harina de freír pescados, luego pasándolos por un tamiz para eliminarles el exceso de harina y ya están listos para meterlos en el perol, sartén o freidora. Ahora, eso sí, deberemos observar algunas reglas importantes:

1.- Los chocos los deberemos cortar a tiras después de limpios y secarlos muy bien antes de enharinarlos para la fritura de los mismos. Así mismo, en la limpieza deberemos quitarles los ojos y la boca; porque los primeros saltan durante la fritura y lo segundo, la boca, resulta muy dura a la hora de comerlos.

2.- Deberemos freírlos en aceite que esté muy caliente; casi humeante o en el preciso momento que empieza a soltar los primeros humos.

3.- Al freírlos deberemos ir por tandas pequeñas; no poniendo muchos de una vez, para no enfriar al aceite.

4.- Si freímos los chocos frescos estos resultaran un poco duros; en cambio, si los congelamos y luego lo descongelamos, los chocos después de la fritura resultarán más tiernos.

5.- Al apartar los chocos del aceite de freír los pondremos encima de un papel absorbente para eliminarles el exceso de aceite que pudieran llevar.

6.- La sal se la pondremos a los chocos después de fritos, utilizando para ello sal fina, que esparciremos por encima de los mismos en el momento de servir.

7.- Se acostumbra acompañar a los chocos fritos de unos gajos de limón en el mismo plato de servir.

NOTA: Es costumbre oír que no es rentable freír los chocos en casa porque saltan mucho y pone toda la cocina manchada del aceite de freírlos. Esto se evita si los chocos los secamos muy bien antes de enharinarlos y usamos freidora o sartén honda.

Los mejores chocos para freír son sin ninguna duda los de Huelva y estos no abundan, son muy difíciles ya de encontrar porque se los llevan los buenos restaurantes de la capital.

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