Buñuelos de calabaza

Estos Buñuelos de calabaza son típicos de Valencia y se comen durante las Fallas. Se hacen con muy pocos ingredientes; solo harina, calabaza, agua y levadura. Modernamente se le echa un ingrediente más que es un gasificante, pero que se puede prescindir de él perfectamente.

Receta para  2 docenas y pico de buñuelos de calabaza:

– 250    gramos de puré de calabaza hecha al horno

– 250    gramos de harina de trigo de todo uso

– 150    gramos de agua

–   12.5 gramos de levadura prensada

–    ½     cucharadita de gasificante de cada sobre (marca LITINES)

Elaboración:    

Comenzamos limpiando la calabaza de pieles y pepitas; y una vez limpia pesamos 420 gramos; la metemos en el horno precalentado a 200ºC de temperatura con “calor arriba y abajo” y la tendremos horneando un tiempo de una hora. Al cabo de ese tiempo abrimos el horno y comprobamos el estado de cocción, que deberá estar ya en el punto o próximo a él.

Cuando saquemos la calabaza del horno la hacemos puré con la ayuda de un tenedor y ya tenemos el primer ingrediente que pesará aproximadamente unos 250 gramos.

A continuación cogemos 150 gramos de agua, lo calentamos en el microondas hasta una temperatura de unos 40ºC y disolvemos en ella los 12.5 gramos delevadura. Ahora ponemos el agua con la levadura en un bol lo suficientemente amplio para luego poder hacer la masa; pesamos 250 gramos de harina y se lo vamos poniendo y mezclando al mismo tiempo. Cuando acabemos con la harina ponemos el puré de calabaza y seguimos mezclando. A partir de aquí deberemos amasar esta mezcla, pero como es muy líquida, más que amasar lo que deberemos hacer es batir con las manos; y con fuerza durante diez a quince minutos, no menos. La masa en este punto deberá quedar líquida pero con textura, con cuerpo; de no ser así tendríamos que añadir un poco más de harina; pero con mucho cuidado, hasta darle el punto.

El siguiente paso será dejar la masa dentro del mismo bol, tapado, durante una hora y media a dos horas para que leve, como mínimo al doble de su volumen.

Una vez la masa haya levado estaremos en disposición de hacer con ella los buñuelos.

Para hacer los buñuelos pondremos un perol al fuego con suficiente aceite de girasol y en el número 7 de la vitro. El fuego deberá ser fuerte, pero no demasiado,para que los buñuelos cuando se doren estén ya hechos por dentro y no crudos.

A la izquierda del perol de aceite pondremos el bol de la masa y un cuenco con agua; y a la derecha un plato con papel absorbente, para ir echando los buñuelos ya fritos.

Cuando el aceite esté caliente empezamos a freírlos buñuelos de la siguiente manera:

Con la mano izquierda cogemos un puñado de masa, ponemos el puño en vertical y apretamos, cerrándolo, con lo que nos saldrá un poco de masa por arriba. Ahora inclinamos un poco el puño y con los cuatro dedos de la mano derecha los mojamos en agua y recogemos con ellos esta masa, que será la medida de un buñuelo, lo llevamos hacia el perol del aceite y le clavamos el dedo pulgar en la masa para formar el agujero. Al clavar en la masa el dedo pulgar, éste se unirá con el dedo corazón y formará el agujero del buñuelo. Ahora ya solo nos queda deslizar la mano hacia el aceite dejando caer a la masa y cuando veamos que el agujero se agranda abrimos los dedos y la dejamos caer toda.

Los buñuelos en principio se irán al fondo pero luego flotarán en el aceite y habrá que darles la vuelta, lo que haremos con un palo de brochetas.

Cuando estén fritos y dorados los vamos sacando a un papel absorbente para eliminarles el exceso de aceite y luego lo pasamos por azúcar, para finalmente ponerlos en la fuente de servir.

NOTA: Cada vez que vayamos a hacer y freír un buñuelo deberemos mojarnos los dedos de la mano derecha en agua, porque la masa es muy pegajosa y es la única manera de poderlos hacer sin que se nos pegue.

Cuando los buñuelos salgan de la fritura podemos ver su interior y probarlos: si están muy aceitosos es que le falta harina a la masa y si están densos y poco esponjosos por dentro es señal de que le falta agua a la masa.

Los buñuelos van muy bien mojándolos en chocolate caliente y comiéndolos con el mismo chocolate.

El gasificante hace que al salir de la fritura el buñuelo tenga una superficie más crujiente.

Nosotros empleamos el gasificante Litines, pero hay varias marcas como: el Tigre, Armisen, etc.

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