Comprar sargos de ración, que pesen alrededor de unos 350 – 450 gr. cada uno. Decirle al pescadero que nos lo escamen bien y que los limpien bien de visceras.
En casa los lavamos y los secamos muy bien, para luego ponerles sal en el vientre y untarlos de aceite. Ponerlos en la plancha bien caliente y tenerlos de cinco a seis minutos por cada cara.
Cuando le vayamos a dar la vuelta al pescado, antes, lo salamos por su superficie y luego en el plato también. Terminamos con un fino hilo de aceite por encima para darle brillo.
Lo acompañamos con una vinagreta de tomates hecha de la siguiente manera:
Pelar los tomates, cortarlos en cuartos y quitarles las simientes; ahora cortarlos en dados pequeños y aliñarlos con aceite, vinagre de Jerez, sal y orégano. Mover este conjunto y ponerlo a uno y otro lado del pescado.
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