Mejillones tigre

Estos mejillones los pondremos de aperitivo y para poner unos aperitivos de estos mejillones para dos personas necesitaremos disponer de medio quilo.

Empezamos limpiándolos muy bien cada uno con un cuchillo de sierra y un estropajo de aluminio.

El siguiente paso será abrirlos, para lo cual pondremos una olla al fuego con un par de cucharadas de agua y medio vasito de vino blanco; echamos los mejillones y tapamos. En unos minutos abrimos y vamos retirando los que ya estén abiertos; y así proseguiremos hasta tenerlos todos abiertos. Si por cualquier circunstancia hay algunos que no se hayan abierto después de un tiempo prudencial, se desechan. También son desechables todos aquellos que vengan rotos.

Una vez abiertos y atemperados para poder trabajarlos, sacamos los mejillones de sus conchas y los reservamos en un plato junto con la mitad de las mismas. Filtramos por un papel el caldo que ha quedado en la olla después de abrir los mejillones y lo reservamos también.

Ahora haremos una salsa bechamel espesa como ya sabemos.

A la salsa hecha le pondremos un poco del caldo reservado de abrir los mejillones, pero con cuidado porque es muy fuerte; de forma que cada vez que añadamos un poco hay que probar la salsa para no pasarnos. A continuación vamos cortando con la tijera los mejillones en trocitos pequeños y se los vamos añadiendo a la salsa. Cuando tengamos incorporados todos los mejillones en la salsa movemos para homogeneizarla y vamos rellenando con esta farsa las varvas reservadas de los mejillones. A continuación las pasamos por harina primero y luego por huevo y pan rallado. Finalmente las freímos en abundante aceite de oliva bien caliente hasta dorarlas ligeramente; luego las apartamos a un papel absorbente y las vamos poniendo en los platos de servir, para llevarlas a la mesa rápidamente, porque se comen calientes.

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