Crema agria

Hay dos maneras de hacer la Crema agria; una rápida y otra lenta, que necesita de un mayor tiempo de ejecución; pero cuyo resultado es claramente mejor en profundidad de sabor que la anterior.

La elección de una u otra dependerá del tiempo de que dispongamos y del resultado que queramos obtener; he aquí ambos métodos:

Método rápido:

En un bol ponemos 200 c/c de nata líquida para montar y le añadimos tres cucharaditas de zumo de limón recién exprimido. Batimos con un tenedor hasta que la mezcla empiece a tomar consistencia, en cuyo momento le añadimos dos cucharaditas de vinagre blanco y seguimos batiendo hasta que monte. Ya solo queda ajustar el punto de acidez añadiéndole más zumo de limón si fuese necesario y ponerle la sal. Si se quiere, ponemos un poquito de pimienta negra recién molida y ya la tenemos lista para ser utilizada. Si la viéramos muy espesa y la quisiéramos más líquida le podemos añadir un poco de leche para aligerarla. En el caso de que no vayamos a utilizarla de momento, la guardamos en el frigo tapada hasta que la necesitemos.

Método lento:

Ponemos en un bol 200 cc de nata líquida y aparte, en un vaso unos 50 cc de leche, que puede ser entera, desnatada o semidesnatada, da igual. A la leche le añadimos el zumo de medio limón recién exprimido, movemos y dejamos que repose durante unos cinco minutos. En ese tiempo la leche se cortará con el ácido del limón y actuará de fermento sobre la nata líquida que tenemos en el bol; por lo tanto, lo que tenemos que hacer es añadir la leche cortada al bol donde tenemos la nata líquida y mover el conjunto, tapar con un film y dejarlo reposar durante veinticuatro horas en un lugar templado. Pasado el tiempo la salpimentamos, la batimos para homogeneizarla y la metemos dentro del frigo hasta el momento de su utilización.

NOTA: Podemos utilizar vinagre blanco en vez de zumo de limón, si queremos o ambas cosas, como en el método anterior.

La nata utilizada puede ser para montar, con más de un 33% de materia grasa, si queremos que la crema nos salga espesa; en caso contrario, podemos utilizar natas con menos contenido graso.

Si a la crema obtenida por el método rápido le añadimos un chorro de leche, movemos y dejamos reposar un día entero en un lugar templado, obtendríamos el mismo resultado que por el método lento.

Como podemos haber apreciado ya, el mejor resultado que se obtiene por la aplicación del método lento tiene su explicación en el mayor tiempo de reposo, que hace que los fermentos lácteos actúen, cosa que no se consigue por el método rápido. Podemos decir que el mayor tiempo empleado por el método lento hace que se produzca la fermentación láctea, mientras que por el método rápido no la hay.

Aplicaciones de la crema agria:

La crema agria tiene muchas aplicaciones, así en Hispanoamérica se suele utilizar para mojar en ella a los nachos y para acompañar a las fajitas, los burritos y las quesadillas. En los países anglosajones para acompañar a las patatas fritas, a las patatas al horno o cocidas, etc. En los países orientales para hacer la salsa smetana, la sopa borsch, para acompañar a los blinis, los chucruts, los ragús de carne, etc.

También podemos optar por poner un poco de crema agria en frutas espolvoreadas con azúcar y para acompañar a frutas ácidas como el mango, las frambuesas y los arándanos.

Una receta muy popular es mezclar, a partes iguales, crema agria con salsa picante, para acompañar a las patatas fritas.

Otra opción es agregar crema agria a cazuelas como la de fideos con queso gratinado; la de guisantes verdes y algunas cazuelas de pollo; todo ello dependiendo, claro está, del gusto de cada uno.

Finalmente apuntamos la posibilidad de reemplazar en una preparación algún ingrediente por crema agria, como: la crema de mantequilla, la salsa mahonesa, el queso crema o el yogur.

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