Cuarto de lechazo al horno

En primer lugar hay que decir que con un cuarto de lechazo hay para una ración; es decir, para una persona.

En esta ocasión vamos a preparar el cuarto delantero que, si compramos medio lechazo, podemos cortarlo en dos partes y coger la correspondiente al cuarto delantero. Nosotros solemos cortar un poco menos y dejar algunas costillas para luego hacerlas a la plancha, porque el cuarto delantero entero creemos que es mucho para una sola persona.

Una vez cortado el correspondiente trozo, lavado y bien seco nos dispondremos a hacerlo de la siguiente manera:

Precalentamos el horno a 190ºC y; mientras el horno se calienta, disolveremos una cucharada de sal en un vaso de agua y mojaremos con esta agua al lechazo con la ayuda de una brocha y lo colocaremos dentro de una cazuela grande de barro, en la que le habremos puesto en el fondo medio dedo de agua. La posición que deberá tener el lechazo dentro de la cazuela será la de tener las costillas hacia arriba.

Cuando el horno tenga su temperatura lo meteremos dentro en el carro del mismo y lo tendremos durante una hora y media. Al cabo de ese tiempo abrimos el horno, sacamos la bandeja y le damos la vuelta el lechazo poniéndole, ahora, las costillas hacia abajo; y le echamos el vaso de agua salada por encima.

Volvemos, ahora, a meterlo dentro del horno y lo tendremos a la misma temperatura durante media hora más, o hasta que adquiera un bonito color dorado y su piel esté crujiente.

A continuación lo sacamos del horno y lo servimos acompañado de una ramita de tomillo.

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