Los cavatelli son una pasta italiana muy parecida a los ñoquis en la forma. Si bien son completamente distintos en cuanto a los ingredientes y elaboración, a simple vista pueden parecer casi idénticos, solo se diferencian en que no llevan estrías porque se hacen solo con los dedos, mientras que los ñoquis necesitan para su elaboración un molde con estrías. Hay una variante de esta pasta llamada Gnocchetti Sardi que se elabora exactamente igual, solo que cambia la forma adaptándose al ñoqui tradicional, porque se usa el mismo molde estriado en vez de hacerlo solo con los dedos.
Ingredientes para 2 personas:
– 100 gr de sémola
– 50 gr de agua muy caliente aprox.
– un poquito de aceite de oliva
– 2 gr de sal
Elaboración:
Poner todos los ingredientes dentro de un bol y comenzar por unirlos; luego lo pasamos a la superficie de trabajo y comenzamos el amasado hasta darle el punto a la masa. A continuación dejamos la masa tapada un mínimo de treinta minutos y ya podemos comenzar a hacer los cavatelli.
Para hacer los cavatelli vamos cortando la masa en trozos, y a cada uno de estos trozos les vamos dando forma de cilindro con las manos, girándolos en la mesa hasta tenerlos no más de un centímetro de diámetro aproximadamente. A continuación vamos cortando con el cuchillo porciones de este cilindro de masa de una longitud aproximada de un centímetro, y le ponemos un poco de sémola por encima para que no se peguen unos a otros. Deberán quedar trocitos de masa de 1x1cm. El siguiente paso será darles forma a cada una de estas porciones para transformarlas en cavatelli; y para ello ponemos una porción en la mesa y con los dedos índice y corazón de una mano unidos, hacemos presión sobre la masa; y al mismo tiempo y sin dejar de hacer presión, vamos desplazando los dedos hacia nosotros de forma que la masa se irá levantando y girando sobre sí misma haciendo una especie de caracol casi cerrado.
Otra manera de hacerlos es haciendo uso del dedo pulgar solamente, poniendo éste encima de la masa, extendido y paralelo a la superficie de trabajo, y haciendo presión con él chafamos la masa sobre la mesa; ahora desplazamos el dedo primero un poco hacia nosotros y luego hacia afuera para formar el caracolito de masa propio de los cavatelli. Eligiendo uno u otro método y haciendo lo mismo con todas las porciones de masa cortadas tendremos hechos los cavatelli. A medida que lo vayamos haciendo los iremos pasando a una bandeja con sémola para que no se peguen; y cuando los tengamos todos hechos, los pasamos por un tamiz para eliminarles el exceso de sémola que puedan llevar y ya los tendremos listos para ser cocinados, aunque lo mejor es dejarlos de un día para otro porque de esta manera alargamos el tiempo de cocción de los mismos al quedar más secos.
NOTA: Para darle el punto a la masa lo único que tenemos que hacer es amasar hasta que la masa esté homogénea, liza y brillante. Aproximadamente unos diez minutos de amasado.
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