La salsa chutney es más bien un condimento agridulce de la India; una especie de confitura que se elabora con frutas y verduras que se cuecen en vinagre y azúcar, a las que se les echan también especias variadas, produciendo así una explosión de sabores. Puede presentarse como confitura (más densa) o como salsa (más líquida) y a su vez puede ir con tropezones o molida.
El término chutney es de origen británico, quienes se lo dieron en los días de la Compañía de Indias Orientales, siendo el término hindú chatni, que significa «para chupar». Durante la ocupación inglesa de la India los ingleses se aficionaron mucho a este tipo de confitura utilizándola para acompañar quesos, tostadas y carnes frías, entre otras cosas. De hecho hay dudas sobre si esta especialidad es británica o india. De todas formas la variante que en Europa tenemos es más británica que india, pues la elaboración india es mucho más aromática y fuerte para nuestro paladar, aunque por otro lado, los indios la utilizan más como salsa que como confitura.
Haciendo un resumen podemos decir que es una salsa para conservarla en bote cerrado varios meses y que en su ejecución lleva básicamente vinagre blanco y azúcar moreno; lo demás pueden ser verduras o frutas o una mezcla de ambas junto con algunas especias.
De todo lo dicho anteriormente deducimos que la salsa chutney puede ser muy variada, no existiendo una receta concreta para elaborarla, pudiéndose hacer chutneys de uno o varios vegetales mezclados, y pueden haber tantas combinaciones como ideas; por esta razón a los diferentes chutneys se les denominan con el nombre del vegetal o vegetales utilizados en su elaboración. Así, los más habituales son los chutneys de tomates, los de manzanas, los de remolacha, de mango, de berenjena, de ciruela, de calabacín, etc. Por otro lado, en la elaboración del chutney manda el gusto del comensal y en función de éste puede tener una textura fina y homogénea o con tropezones, pueden ser suaves o muy picantes, con cocción breve o larga, etc. También las especias utilizadas juegan su papel en función de quien lo hace, aunque normalmente las especias que se suelen emplear con más frecuencia en cualquier chutney suelen ser la mostaza, el clavo, la canela, el jengibre, el curry, el chile y las guindillas; y su lado más dulce lo proporciona el azúcar moreno.
Sea cual sea la receta que utilicemos esta salsa resultará exquisita acompañando cualquier plato de carne o pescado; también con patés, con queso, con tostadas, etc.
A continuación vamos a poner dos recetas de salsa chutney, que solemos hacer en nuestra casa cuando no tenemos ganas de innovar: La chutney de tomates y la chutney de frutas variadas.
Chutney de tomates:
Ingredientes:
– 200 gramos de tomates maduros
– 1 cebolleta
– 3 cucharadas de azúcar moreno o blanca
– 4 cucharada de vinagre de vino
– un poco de jengibre ralladlo, unos piñones y unas pasas
Elaboración:
Pochar la cebolleta cortada en brunoise en aceite de oliva y añadir los tomates cortados muy menudos sin piel. Dejar pochar sin que frían, añadiendo un poquito de agua a medida que el tomate la vaya soltando. Poner un poco de jengibre rallado, un par de cucharadas de azúcar moreno, un puñadito de uvas pasas y otro de piñones. A continuación añadir un chorreón de vinagre y media pastilla de caldo de verduras. Cocer a fuego lento y dejar reducir hasta que todo esté bastante espeso; si no quedara bien se le puede añadir un poco de espesante de paquete o bien harina de maíz disuelta en agua fría. Finalmente ver el punto de sal y ya la tenemos lista, bien para conservar o para acompañar un plato.
Chutney de frutas variadas
Ingredientes:
– 200 gramos de frutas variadas en trozos (manzanas, ciruelas, naranjas, etc.)
– 1 cebolleta
– 45 gramos de azúcar moreno o blanca= unas tres cucharadas
– 4 cucharadas de vinagre de vino
– un poco de jengibre, canela y 2 a 3 clavos de olor
Elaboración:
Ponemos todos los ingredientes en un cazo a fuego lento, que cuezan unos doce minutos, (en nuestro caso ha sido manzana, melocotón y plátano) luego lo dejamos que reduzca hasta consistencia de mermelada o de salsa, según la queramos y ya la tenemos lista si la queremos con tropezones; pero si la preferimos fina, entonces lo trituramos con la túrmix.
NOTA: Hay que hacer notar que las cantidades de vinagre y de azúcar en cada receta hay que ajustarlas al paladar; siendo las que pone en los ingredientes solo orientativas.
Nosotros hemos puesto dos salsas chutneys, una de verduras solamente y otra solo de frutas. A partir de aquí ya podemos hacer cuantas variaciones queramos: si lo deseamos más picante añadiremos más especias, si lo que queremos es sabores más sugerentes podemos utilizar frutas tropicales, como la piña o el mango y si queremos la aventura, hay que recordar que podemos utilizar también combinaciones de frutas con verduras.
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