En Casa Pedro, cuando hay alcachofas buenas de temporada, las cocinamos y las conservamos en tarros de cristal metidas en aceite hasta el momento de su consumo.
Para esta receta supondremos que tenemos ya hecha con antelación la conserva de alcachofas en aceite; y a partir de ella, nos dispondremos a hacer nuestro plato. A continuación abrimos el bote de conserva y sacamos tres alcachofas por cada plato que vayamos a hacer, las escurrimos bien del aceite del bote, y las colocamos en un plato hondo asentadas por su base. Dentro de cada alcachofa pondremos una cuña de queso fresco y fuera, en el fondo del plato, unos pepinillos en vinagre. Aliñamos con pimienta rosa y sal negra del Himalaya. Terminamos el plato poniendo un poco de aceite de la conserva por encima de las alcachofas y del queso fresco.
Servimos como un primer plato si ponemos tres alcachofas por plato y como aperitivo si solo ponemos una en un plato más pequeño.
NOTA: Como queso fresco nos puede servir muy bien una terrina de Burgo de Arias.
Las alcachofas puestas así, resulta todo un placer sápido y visual que no deberemos perdernos por nada del mundo.
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