El steak tartar o, dicho en castellano: filete tártaro, es una manera muy refinada de hacer modernamente lo que antiguamente hacían los tártaros para comer la carne; a saber: cogían trozos grandes de carne y los especiaban; luego los ponían debajo de las monturas de sus caballos y de esa manera, cuando terminaban sus correrías los filetes estaban tiernos y con sabor al adobo. Lógicamente se los comían crudos.
Nosotros, en nuestro refinamiento, para no tener que porracear la carne para ponerla tierna, vamos a utilizar el solomillo de la ternera. Además, vamos a picar a cuchillo la carne para que coja mejor el adobo y la vamos a servir muy fría.
Si no disponemos de mucho tiempo podemos hacer el steak tartar en un bol dentro de otro bol con hielo triturado; en cambio, si disponemos de tiempo suficiente, entonces lo hacemos y luego lo enfriamos en el frigorífico.
Los ingredientes son los siguientes y las cantidades las que queramos:
– Carne de solomillo de ternera picada a cuchillo
– Alcaparras picadas
– Pepinillos picados
– Un poquito de mahonesa (opcional)
– Un poquito de mostaza
– Un poquito de salsa Perrins
– Un poquito de salsa picante o de pimienta de Cayena
– Una yema de huevo cruda
– Un poquito de Quetchup
– Sal y pimienta negra molida
– Aceite de oliva
– Cebollino picado (opcional)
– Rábano picante (opcional)
Hay que mezclarlo todo en las cantidades que creamos convenientes, siempre en función de nuestro paladar y procurando cocinar «de oído»; así, cuando vayamos mezclando los ingredientes con la cuchara deberá oírse el sonido «chof chof»; de no ser así hay que agregar más cantidad de salsas, hasta que lo escuchemos.
NOTA: La salsa mahonesa es un toque, aunque no forme parte de la receta original.
Deberemos acompañar al steak tartar con una ensalada o con unas patatas fritas con ajos.
Deja un comentario