El Cerdo Char siu es un plato muy popular en toda Asia. Char siu alude a un método de asado que también es conocido como barbacoa china de cerdo. Es una barbacoa de carne de cerdo al estilo cantonés. También es muy popular en Tailandia, donde lo llaman Muu Daeng, que significa cerdo rojo. En Asia en muchas tiendas y puestos callejeros se vende este fiambre exhibiendo los trozos de cerdo rojo colgados de un gancho, justo al frente para que puedan verse mejor.
Se trata de carne de cerdo muy apreciada cocinada normalmente a la barbacoa, que se caracteriza por una maceración especial de la carne, con la que se consigue que al cocinarlo adquiera ese color rojizo oscuro, tan característico de este delicioso plato.
Para hacer el cerdo Char siu podemos usar la parte del cerdo que más nos guste, como el lomo, el solomillo, la panceta…; pero siempre es mejor que la carne tenga algo de grasa, porque quedará más jugosa y sabrosa.
La parte más importante de la receta es preparar una buena salsa en la que macerar al cerdo durante al menos dos horas en la nevera. El secreto de la salsa de maceración está en la mezcla de una serie de ingredientes que le darán al cerdo una gran variedad de matices: el punto exótico de la salsa Hoisin y el vino chino; el puntito salado de la salsa de soja y el de las cinco especias chinas que aromatizarán la carne. Además, la miel y el azúcar no solo le aportarán el punto dulce, sino que al cocinar se caramelizarán y darán a la carne ese toque brillante tan apetecible. En cuanto al color final de este plato tan delicioso lo da la salsa Hoisin que tiene un color rojizo; pero no es tan fuerte como el que podemos ver en los restaurantes, y eso es debido a que estos le suelen añadir colorante alimentario rojo para que el resultado final sea ese rojo intenso. No es mala idea poner unas gotitas al preparar la salsa para macerar al cerdo, pero eso es totalmente opcional.
Esta receta se puede cocinar de diferentes formas, normalmente se hace a la barbacoa, aunque también podemos cocinarlo al horno, teniendo la precaución de, a media cocción, darle la vuelta a las presas de carne para que se cocine por ambos lados. Una vez cocinado, el cerdo quedará crujiente y tostado por fuera, y muy jugoso y sabroso por dentro.
Lo podemos comer solo con su salsa o acompañado de arroz, de noodles, etc., además podemos usarlo para hacer el relleno de los Baozi, o para hacer el arroz frito estilo cantonés Yang Zhou.
Ingredientes para 2 personas:
– 500 g. de carne de cerdo
– 3 cuchadas de salsa Hoisin
– 25 ml. de vino de arroz chino
– 3 cucharadas de salsa de soja
– 1 cucharada de salsa de ostras
– 1 cucharada de miel
– 1 cucharada de azúcar moreno
– ½ cucharada de polvo de cinco especias chinas
– ½ cucharadita de pimienta blanca
– anís estrellado y laurel (opcional)
– unas gotas de colorante alimentario rojo (opcional)
Elaboración:
En un bol ponemos la salsa Hoisin, la miel, el azúcar, el vino chino, la salsa de soja, la salsa de ostras, el polvo de cinco especias chinas y la pimienta blanca. Lo removemos todo bien hasta que no queden grumos.
Añadimos el cerdo y con guantes en las manos lo embadurnamos bien, lo tapamos con un film y lo dejamos macerando en la nevera durante dos horas como mínimo.
Seguidamente el cerdo lo asamos a la barbacoa o al horno si no disponemos de ella. Nosotros lo hacemos al horno; para lo cual precalentamos el horno a 200ºC con “calor arriba y abajo”; y cuando alcanza su temperatura introducimos las presas de cerdo sacadas de su adobo y puestas en una bandeja de asar forrada de papel de aluminio. Las cocinamos por un lado durante 15 minutos, al cabo de los cuales sacamos la bandeja del horno, les damos la vuelta a las presas, y con la ayuda de una brocha las volvemos a cubrir con la salsa con la que las hemos macerado. Las introducimos en el horno otros 15 minutos, apagamos y las dejamos dentro reposando 15 minutos más, pero ya con el horno apagado.
Mientras tanto preparamos la salsa; para lo cual en una sartén ponemos el resto del líquido de la maceración que nos ha sobrado y lo reducimos al fuego hasta que espese.
Cuando saquemos el cerdo del horno, si ha soltado líquido durante el horneado, se lo echamos a la salsa y volvemos a concentrarla, hasta darle el punto.
Los trozos de cerdo que han salido del horno los cortamos en rodajas de medio a un centímetro de espesor; y las servimos escalonadas en un plato llano poniéndole por encima la salsa con un poco de semillas de sésamos y cebolleta verde o cebollino, según queramos.
Podemos acompañar la carne con un poco de arroz hervido o de unos noodles.
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