Bacaladillas fritas

Las bacaladillas son unos pescados blancos que se alimentan de crustáceos, lo que hace que su sabor sea muy intenso y delicado; apareciendo en el paladar un recuerdo del bacalao y de la pescadilla a la vez. No tiene escamas, lo que hace que se limpien con facilidad; solo tenemos que quitarles las raspas de las aletas, la cabeza y las tripas. Esta operación de limpieza es necesario saberla hacer porque, al ser un pescado muy abundante y barato, el pescadero suele poner pegas a la hora de limpiarlo.

La temporada de este pescado es desde marzo hasta junio, cosa que deberemos tener presente a la hora de degustarlo.

Cuando vayamos a freírlos salarlos con mucha precaución porque cogen muy rápido la sal; luego enharinarlos quitándoles el exceso de harina que pudieran llevar; calentar muy bien el aceite, que deberá ser abundante; y freírlos por tandas, en las que entren poca cantidad para así evitar que se rompan, pues son muy delicados y suele suceder con frecuencia si se manipulan demasiado.

Cuando los saquemos ponerlos en un papel absorbente para eliminarles el exceso de aceite de la fritura y servirlos calientes; solos o acompañados de tomates aliñados con aceite, ajos y perejil.

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