Salsa americana

Hay muchas controversias en cuanto a la procedencia de esta salsa; la más verosímil parece ser que la salsa fue hecha por primera vez en un restaurante de la Bretaña francesa y de un modo improvisado por el cocinero para servir un bogavante. El éxito de la misma hizo que se pusiera de moda con el nombre de “A l’armoricaine” porque Armorique o Armorica era la antigua denominación de la Bretaña francesa. Con el tiempo y por motivos que tienen más que ver con la lengua que con la geografía pasó a llamarse “A la americana”.

Para hacer esta salsa necesitaremos de los siguientes ingredientes:

– Un par de ajos laminados

– Una cebolleta

– Dos chalotas

– Dos tomates

– Un poco de tomate frito concentrado

– Aceite de oliva y un poco de mantequilla

– Cabezas y cáscaras de mariscos

– Harina para espesar la salsa

– Pimienta negra en grano

– Estragón

– Una cascarita de naranja

– Hinojo o una copita de Pernod o de Pastis

– Una copa de brandy o coñac

– Un chorrito de vino blanco

– Medio litro de caldo de pescado

En una cacerola al fuego ponemos el aceite y la mantequilla para el refrito y le adicionamos los ajos laminados, la cebolleta y las chalotas picadas. Añadir el tomate cortado en trozos, con piel y pepitas y seguir rehogando. Añadir las cabezas y cáscaras, la harina y el tomate concentrado; mover bien el conjunto durante unos minutos chafando bien contra el fondo de la cacerola las cabezas del marisco y adicionar el brandy, el vino, el hinojo o el Pernod y el estragón. Finalmente añadir una cáscara de naranja y el caldo de pescado. Dejaremos hervir por un tiempo de veinte minutos.

Cuando haya hervido los veinte minutos apartaremos y trituraremos la salsa en la túrmix; luego la filtramos y la pasamos nuevamente a la cacerola donde la concentraremos hasta darle la consistencia deseada. 

NOTA: Se habrá observado que no le hemos puesto sal y esto no ha sido un olvido, sino que esta salsa es una salsa de concentración, por lo que irá ganando en sabor a medida que se vaya concentrando y, si le ponemos sal al principio puede luego resultar muy salada; no obstante hay que probarla al final y si es preciso se le pone.

Otra de las cosas que deberemos tener en cuenta es que si utilizamos mariscos de piel blanda entonces no hace falta triturarla, con pasar la salsa por el chino es suficiente, siempre que la presionemos bien al pasarla para extraerle lo más posible. 

Esta salsa va muy bien con los pescados a la plancha, sobre todo con los blancos y por supuesto con el marisco.

Deja un comentario