Esta crema de alcachofas que nosotros hacemos no lleva nata ni leche; tampoco mantequilla, por lo que resulta muy saludable y en consonancia con los tiempos que vivimos; en los que una de las preocupaciones esenciales es la eliminación de grasas en la ingesta de alimentos, para prevenir niveles altos de colesterol.
Ingredientes para 2 personas:
– 6 alcachofas
– 1 patata mediana
– ¼ litro de caldo de pollo
– aceite de oliva, pimienta negra y sal
– queso rallado para decorar
Ejecución:
Limpiar las alcachofas eliminándole toda la parte verde de las hojas y quedándonos solo con los corazones; cortarlos en cuatro trozos y ponerlos en una olla junto con una patata mediana, pelada y troceada. Añadir el caldo de pollo hasta casi cubrir. Poner ahora la pimienta negra recién molida y la sal. Dejar hervir con olla tapada durante quince minutos, al cabo de los cuales comprobaremos el estado de la cocción y; si ya están tiernas las verduras, apagamos el fuego, le ponemos un buen chorreón de aceite de oliva virgen extra y le metemos el brazo de la túrmix para molerlo todo. Una vez molido lo pasamos por un chino para afinar la mezcla y la volvemos al fuego para quitarle el aire cogido durante la molienda. Comprobamos la sal.
Apartamos en tazas o en cuencos apropiados para sopa; le ponemos un montoncito de queso rallado en la superficie y servimos caliente.
NOTA: Podemos adornar, en vez de con queso, con unas tiras de puerros fritos, con unas alcachofas laminadas y hechas a la plancha, con unos espárragos verdes laminados y salteados, con unas patatas chips, etc. etc.
Siempre que molemos con la túrmix esta le mete mucho aire al producto, lo que hace que este cambie un poco de color y se ponga más blanquecino. Esto se corrige poniendo nuevamente el líquido al fuego y dejar que hierva unos minutos; de esta forma el aire cogido se va y la crema vuelve a recuperar su color original. Esta técnica vale para cualquier líquido que molamos, por lo que debemos siempre tenerla en cuenta.
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