Caracolas de mar

Hay muchas clases de caracoles de mar; las hay de todos los tamaños y formas; y también las que se comen y otras cuyas conchas se utilizan para la decoración.

En la mayoría su caparazón está formado por un doble cono unido por sus bases y en el cono mayor es donde está la puerta de entrada. El animal, que es un invertebrado, entra y sale por ella teniendo en su cabeza una especie de chapela que le sirve de puerta de cierre cuando decide entrar para librarse de los depredadores.

En Huelva tenemos los bígaros, las cañaillas y las caracolas de mar que hoy presentamos.

A las caracolas de mar también le llamamos caracoles de mar porque tienen todas las características de los caracoles de tierra: viven en conchas que llevan consigo, tienen chapelas y producen babas, que le sirve todo ello de protección. Su sabor es neutro adquiriendo el de los condimentos que se les pongan. Y cuando mueren los mayores dejan sus conchas para que las habiten los cangrejos ermitaños.

Deja un comentario