Es muy posible encontrar en el mercado de Huelva caracolas de mar, aunque no muy frecuente, por lo que hay que estar atentos para no privarnos de un manjar tan excelso como este.
También es muy probable que sintáis la tentación de comprarlas pero no sabéis cómo cocinarlas y eso os eche para atrás.
Pues bien, vamos a indicar la manera de poder llevar a la mesa este preciado bocado. Para ello vamos a seguir una serie de preceptos que explico a continuación:
1.- Deberemos asegurarnos de que todas las que vayamos a cocinar estén vivas, lo que sabremos porque cuando lleguemos a casa con la compra hecha las deberemos meter en una fuente con agua y sal en la proporción de 35 a 45 gramos de sal por litro de agua dulce. En estas condiciones y una vez sumergidas, al cabo de un rato los bichos deberán salir de sus conchas, o al menos estar moviéndose algo con intención de salir.
2.- Ahora cogemos cada caracola y la ponemos encima de una tabla de cocina. Con un martillo pequeño damos unos golpes en el cono posterior al de la puerta de salida hasta romperlo, y extraemos el bicho; lo lavamos bien con agua y sal y lo reservamos. Pensad que no podemos tratar de romper el otro cono correspondiente al orificio de salida porque es muy duro. Hay que sacarlo por la parte de detrás. Hay que hacer esta operación con todos. Si quisiéramos meter la caracola entera, con su concha, en el agua hirviendo con el objeto de cocinarla, nos encontraríamos conque al ser la concha tan dura y tan poco transmisora del calor, necesitaría muchísimo tiempo para cocinarse.
3.- Ahora ponemos una cacerola con agua y un buen puñado de sal al fuego y dejamos que comience a hervir, en cuyo momento echamos los bichos reservados y esperamos a que vuelva a hervir el agua. Cuando el agua vuelva a hervir bajamos el fuego a medio bajo y lo mantendremos hirviendo por espacio de unos cuarenta a cuarenta y cinco minutos.
4.- Durante este tiempo las caracolas irán soltando babas, que iremos retirando con una cuchara hasta que ya no suelten más.
5.- Una vez transcurrido el tiempo sacamos los bichos, los lavamos bien con agua limpia y los reservamos para hacer la preparación que tengamos prevista.
6.- Para confeccionar nuestra tapa ponemos en el plato el bicho entero con un par de piparras en vinagre a cada lado, y un buen chorro de vinagre de vino de Jerez por encima; y ya lo tenemos apto para su degustación.
NOTA: A las caracolas de mar les va muy bien acompañarlas con un buen vinagre de vino de Jerez. Con un chorro de un buen vinagre es como la ponen en Sanlucar de Barrameda ( Cádiz ).
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