Este postre pertenece a aquellos primeros postres que hacíamos cuando nos casamos y nuestros conocimientos eran aún muy precarios en esta materia. Por aquella época el flan era algo que se hacía en todas las casas y la nata empezaba a venderse en los primeros supermercados que se abrieron en la década de los sesenta a los setenta. El restaurante gallego «Las Meigas», que estaba en los bajos del bloque donde yo vivía, había incorporado a su carta de postres el «flan con nata» y a nosotros se nos ocurrió añadirle unas guindas.
Para hacer este postre necesitaremos hacer,previamente, un «Flan de huevos al caramelo».
Una vez hecho el flan necesitaremos montar la nata, para lo cual compraremos nata con más del 35% de materia grasa, que es la nata que monta bien. A continuación la montamos con el batidor de varillas y; una vez montada, le ponemos azúcar glas según nuestro gusto, homogeneizamos la mezcla y la pasamos a una manga pastelera con boquilla estriada.
Montaje del plato:
En un plato llano de postre desmoldamos una flanera individual colocando el flan en el centro. Alrededor de este iremos formando, con la manga pastelera, montoncitos de nata montada rodeando todo el contorno del flan y; finalmente, le ponemos dos guindas en almíbar encima de la superficie del flan y diametralmente distribuidas. Así es como lo presentamos.
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