Pan de pita

Los panes de pita los hacemos de unos 80 gr. cada uno, y para obtener 6 panes necesitaremos de los siguientes

Ingredientes:

– 300 gr. de harina panificable ( el 100% )

– 180 cc de agua ( 60 % )

– 6 gr de levadura prensada ( 2% )

– 6 gr de sal ( 2% )

– aceite para que no se reseque la masa

Elaboración:

Esta masa la hacemos igual que hacemos la masa del pan; es decir, mezclamos los ingredientes sólidos ( harina y sal ) por un lado y los líquidos por otro ( agua y levadura ). A continuación unimos todo en un bol y mezclamos hasta que no veamos nada de harina sólida. Dejamos reposar unos quince minutos y pasamos la mezcla a la superficie de trabajo donde amasaremos durante unos diez minutos, hasta que la masa esté brillante y suave.

A continuación formamos una bola con la masa y la metemos dentro del un bol con un poco de aceite por toda su superficie para que no se reseque, la tapamos con un paño húmedo y la dejamos levar entre una y dos horas aproximadamente, dependiendo de la temperatura ambiente. No es necesario que en el levado la masa duplique su volumen, pero sí que leve lo suficiente.

Cuando haya levado la sacamos a la superficie de trabajo enharinada, la desgasificamos un poco extendiéndola con las manos dándole forma cuadrada y la dividimos en seis partes de igual peso cada una. Boleamos cada una de estas partes y las dejamos reposar cubiertas con un paño unos diez a quince minutos para que el gluten libere la tensión acumulada.

Mientras las bolas de masa descansan encendemos el horno al máximo de temperatura con “calor arriba y abajo”, y con la rejilla puesta en el carro del mismo. Pasado el tiempo de descanso iremos cogiendo, una a una, las seis bolas de masa y con ayuda del rodillo enharinado haremos encima de la superficie de trabajo, también enharinada, unos círculos de masa de unos quince centímetros de diámetro y de unos tres a cinco milímetros de espesor, que colocaremos en papeles de hornear, a razón de dos en cada papel, y hornearemos en tres tandas. Con un paño los tapamos y los dejamos reposar unos diez minutos para que se relajen. Durante este tiempo de reposo es probable que los discos de masa encojan algo y haya que darles un segundo estirado con el rodillo a cada uno. También es probable que en este tiempo el horno nos avise de que ha alcanzado la temperatura; pero eso no nos debe preocupar porque el horno deberá estar bien caliente y para ello necesitará de media hora encendido como mínimo. Una vez hayamos estirado nuevamente los discos de masa a su dimensión los volvemos a colocar en los papeles de horno y los sometemos a un segundo levado, tapados, de unos veinte minutos a media hora. Ahora hornearemos cada papel por separado. En él momento que entren en el horno empezarán a bufar ( pitar ) muy rápido y tendremos que vigilar para sacarlos en cuanto hayan inflado, cosa que ocurrirá en unos tres minutos aproximadamente. No hay que olvidar que este es un pan blanco, que si se dora en exceso corremos el riesgo de que se reseque y se agriete en el horno.

Una vez vayan saliendo del horno hay que envolver los panes en un paño para que suden y no se resequen hasta que se atemperen.

NOTA: La diferencia entre estos panes y un pan normal está en la temperatura del horno con respecto a la cantidad de masa metida en el horneado, que es lo que lo hace inflar, cosa que los árabes llaman “pitar”. De ahí “pan de pita”.

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