El tirabeque, también llamado bisalto, es una planta herbácea de la familia de las leguminosas, más o menos trepadora propia de la cuenca mediterránea, aunque muy extendida en todo el mundo. Las variedades que tienen la particularidad de que las vainas que envuelven a las semillas sean muy tiernas y comestibles, reciben nombres como miracielos, cometodo o tirabeque; y son muy apreciadas para el consumo humano. Se trata de verduras de temporada muy corta, apenas de unas semanas en el inicio de la primavera.
El tirabeque también ha sido conocido como guisante de campo y ha sido un cultivo de leguminosa de grano muy importante durante milenios. Sus semillas datan de al menos 7000 años de antigüedad; y se han encontrado en sitios arqueológicos alrededor de lo que ahora es Turquía.
Debido al pequeño tamaño de las semillas los tirabeques pegan con todo, son de textura crujiente y a la vez suave, con un sabor algo dulce y un toque muy ligero de amargura, siendo recomendable que se consuma lo más fresco posible, ya que con el paso de los días la vaina se va poniendo dura y el tirabeque pierde sabor.
En la cocina se acostumbra quitarle uno de los hilos de la parte de las simientes que es algo duro, como se hace con otras legumbres: judías verdes, habas, etc. Si el tirabeque es algo viejo entonces hay que quitarles los hilos de ambas partes. Su cocción en agua con sal es muy breve, de unos tres minutos solamente, porque es una verdura muy tierna. Luego se le suele tirar el agua de la cocción y refrescarlo en agua fría para quitarle el poquito de amargor que pudieran llevar y que conserven su color, y quedan listos para cualquier preparación que elijamos.
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