Esta receta toma el nombre de la cebolla, que deberá pocharse mucho, hasta el punto de que tome color dorado, de ahí el nombre de bacalao dorado; dourado en portugués. También se le suele llamar bacalao al douro.
Cortar unas patatas paja, freírlas y reservarlas.
Empezamos desalando el bacalao, que deberá ser de la ventrecha o de la cola, porque tenemos que desmigarlo. El desalado lo haremos por el método habitual de tenerlo veinticuatro o cuarenta y ocho horas en remojo, según el grosor del bacalao, cambiándole tres o cuatro veces el agua. Una vez desalado lo templamos y ya a temperatura ambiente lo desmigamos.
Ponemos una sartén o cacerola al fuego con un fondo de aceite de oliva y pochamos mucha cebolla cortada en juliana muy fina, hasta que tome color dorado; ponemos también unos ajos muy picados y le damos unas vueltas. A continuación le añadimos el bacalao desmigado y lo salteamos un poco. Ahora le ponemos los huevos batidos y hacemos un revuelto que deberá quedar cremoso.
Hacer un nido en el centro de un plato llano con las patatas paja y volcar el revuelto dentro. Ponerle unas aceitunas negras deshuesadas por el revuelto y un poco de perejil picado por encima.
NOTA: En el bacalao al douro las patatas paja van dentro del revuelto, como un todo, pero nosotros preferimos hacerlo así porque de esta forma nos comemos las patatas mezcladas con el revuelto sin perder el crujiente.
Para templar el bacalao lo ponemos, una vez desalado, al fuego, en su última agua del remojo y lo mantenemos a fuego medio-bajo hasta que el agua, antes de empezar a hervir, comience a temblar y ya lo sacamos. De esta manera se desmiga muy bien.
Deja un comentario