Huevas de rubio a la plancha

Cuando compremos un rubio que esté ovado no hay que dudar en decirle al pescadero que nos deje la hueva, porque hecha a la plancha es, sencillamente, exquisita.

La manera de hacer cualquier hueva de pescado a la plancha es ponerla a fuego más bien flojo, en una sartén con un poquito de aceite. En una escala del uno al diez pondremos el fuego en el número cuatro y no lo tocaremos ya en todo el proceso del cocinado de la hueva. Cuando la hueva esté hecha por un lado le daremos la vuelta y la haremos por el otro. Es cuestión de tiempo, al final la hueva acabará dorándose y adquiriendo un bonito color por ambos lados. Esto es muy importante porque si ponemos el fuego fuerte al final la hueva acabará reventándose.

Una vez cocinada la hueva la pasamos a un plato llano con cebolleta y cilantro en el fondo, colocándola encima. Ahora es el momento de ponerle sal fina a la hueva junto con unas gotas de zumo de limón o de vinagre, terminando con un fino hilo de aceite de oliva por toda la superficie, tanto de la hueva como de lo demás.

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