El lenguado común es un pez plano que suele vivir en los mares de agua templada o incluso en agua dulce. Pertenece a la familia de los soleidos y sus medidas más comunes no suelen alcanzar más de 45 centímetros de longitud y los 200 a 500 gramos de peso. Los ejemplares más grandes pueden llegar a alcanzar los 800 a 1000 gramos de peso, pero esto no es lo habitual.
Suele vivir en la arena o el fango del fondo marino, donde se esconden de los depredadores ya que su anatomía se lo permite, puesto que tienen los dos ojos en una misma cara, siendo esta de color arenoso; mientras que la cara que está en contacto con el fondo marino es de color blanco. Se alimentan de pececillos pequeños, de invertebrados y de crustáceos principalmente. Lo podemos encontrar en los mercados todo el año pero su mejor época para el consumo suele ser los meses de marzo y abril.
Gastronómicamente es de los peces más apreciados puesto que tiene una carne blanca y muy delicada. Como ofrece su mayor virtud es a la plancha, siendo esta la forma de hacerlo en la mayoría de los casos. Su peso óptimo para ponerlos a la plancha suele ser entre los 400 y 500 gramos/unidad; aunque también ejemplares más pequeños podrían hacerse, pero nunca con pesos menores de 350 gramos. Lenguados menores también son apreciados para hacerlos fritos, siendo su peso ideal para este menester de alrededor de los 50 gramos/unidad. En cuanto a los mayores de 500 gramos su forma de hacerlos es al horno preferentemente.
Deja un comentario