Adobo para pescados

Poner en un bol de porcelana o cristal el pescado limpio cortado a trozos regulares y agregarle por encima sal gorda, pimentón dulce y orégano. A parte, en un mortero, majar unos granos de sal gorda con unos ajos pelados y una cucharadita de cominos, adicionarle vinagre y agua a razón de doble de vinagre que de agua, o igual cantidad, según lo fuerte que queramos el adobo, mover y echárselo al pescado por encima. Añadir al conjunto una hoja de laurel cortada a trocitos y dejar macerar por espacio de unas cuatro horas como mínimo y un máximo de veinticuatro; también en función de lo que queráis que el adobo penetre en el pescado.

Una vez transcurrido el tiempo de la maceración, escurrir el pescado de su líquido del adobo y secarlo en un papel de cocina, pasándolo a continuación por harina y friéndolo en aceite de oliva o de girasol.

Servirlo muy caliente, aunque frío también puede comerse.

NOTA: Este adobo está especialmente indicado para pescados azules, aunque también se puede emplear con pescados blancos sin espinas.

Los pescados a los que mejor les va este tipo de adobo son: el jurel, el tonino, la caballa, el cazón, el rape, el pez rosado, la anchova, el pez araña, etc.

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