Rodaballo

El rodaballo es un pescado blanco de textura muy fina; es junto con el lenguado de los pescados más apreciados por los gourmets. Su cuerpo es romboidal, casi circular y tiene los dos ojos en una misma cara; según nada en la cara superior, siendo la coloración de esta cara variable, dependiendo del sustrato en el que se encuentre; mientras que la cara inferior presenta un color blanco porque carece de pigmentos que la coloreen.

Los ejemplares adultos pueden llegar a alcanzar el metro de longitud y los 12 quilos de peso, aunque lo más habitual son los 60 cm. de longitud. Los machos son más pequeños que las hembras.

Su hábitat natural son los fondos marinos de arena, fango o grava, desde aguas poco profundas hasta llegar a los 100 m. de profundidad y se alimenta de pececillos y raramente de moluscos y de crustáceos. 

Gastronómicamente hablando es uno de los reyes del mar y su carne es de primer nivel pudiendo, en ocasiones, llegar a formar parte de las cartas más exclusivas del mundo.

Hoy día se suele cultivar en piscifactorías,obteniéndose ejemplares para el consumo con tallas mínimas de 30 cm. y a precios más asequibles; pero su sabor dista mucho de los rodaballos salvajes.

Lo habitual es que los ejemplares de ración, que son los de 350 a 450 gramos, suelan hacerse a la plancha y los mayores al horno; pero si son muy grandes entonces se filetean y se hacen los filetes al horno.

NOTA: El rodaballo es un pescado muy agradecido para trabajarlo en la cocina, pues nos deja “maltratarlo” sin que lo rompamos; siendo en este punto mejor que el lenguado, que si no lo manipulamos con sumo cuidado podemos destrozarlo.

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