Para hacer una docena y media de estas magdalenas vamos a necesitar:
Ingredientes:
– 3 huevos
– 175 gramos de azúcar
– 190 ml de una mezcla al 50% de aceite de oliva y de girasol
– 60 ml de leche
– 210 gramos de harina floja o de repostería
– 7 gramos de impulsor (levadura química)
– Ralladura de limón y de lima
– Canela en polvo al gusto
– Una pizca de sal
Elaboración:
Poner en un recipiente los huevos y batir a velocidad media-baja; cuando empiecen a espumar añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que la mezcla se ponga blanca y haya doblado su volumen; aproximadamente unos cinco minutos. A continuación ponemos la máquina a velocidad lenta e incorporamos los líquidos, que son: el aceite y la leche; y lo haremos en el orden que queramos.
El siguiente paso es tamizar la harina y mezclarla con todos los sólidos: el impulsor, la ralladura de naranja, la de lima, la canela y la sal, antes de integrarlos en el recipiente de la batidora, cosa que haremos a continuación, siguiendo con la misma velocidad baja que tenemos. Al final, cuando tengamos toda la harina incorporada, subimos la velocidad al máximo, durante un minuto, para terminar de uniformar la mezcla.
Ahora viene el paso más importante de todos que es el reposo de la masa formada, el cual deberemos hacerlo tapando la cubeta con un film y en la nevera, por un tiempo entre dos y veinticuatro horas; siendo lo más aconsejable este último.
Cuando la masa haya reposado la sacamos de la nevera, una media hora antes, la movemos un poco con una espátula y procedemos a rellenar los moldes de magdalenas hasta tres cuartas partes de su capacidad; bien con la manga pastelera o metiendo la masa en una jarra y llenándolos con ella.
Finalmente hacemos un variado poniéndole a algunas un poquito de azúcar por encima; a otras unas pasas troceadas, unos piñones a otras, etc. y las metemos en el carro del horno, teniendo éste precalentado a 180º C de temperatura y por un tiempo que oscilará alrededor de veinte a veinticinco minutos. Sabremos que están hechas cuando hayan subido y tengan un bonito color.
NOTA: La importancia del reposo viene porque el impulsor actúa tanto por humedad como por temperatura; siendo la temperatura lo más importante, pero si le damos tiempo, conseguiremos que con la humedad de la masa el impulsor vaya actuando cogiendo fuerza para luego en el horno con la temperatura hacer que la masa suba más y mejor.
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