Ya sabemos que la cebolla cruda entra a formar parte de muchos acompañamientos: ensaladas, hamburguesas, vinagretas, etc.; pero en algunas preparaciones nos puede resultar ser un poco invasivas al paladar; puede llegar a resultar de esos ingredientes que necesitan ser protagonistas en situaciones que nosotros no queremos que lo sean. En esos casos; es decir, cuando tengamos que preparar cebolla para hamburguesas, ensaladas, pizzas, etc., de forma diferente; y queramos quitarle el protagonismo, la forma de proceder es quitarle un poco o mucho el acido que tienen, y ponerlas que resulten un poco más suave, de forma que en las preparaciones que estemos haciendo combinen con otros sabores sin taparlos.
Para conseguir lo anteriormente dicho tenemos dos métodos, que pasamos a relatar a continuación:
Método 1:
Este método no le quita del todo el ácido a la cebolla sino solo un poco. Vuelve a la cebolla más suave pero conservando parte de su fuerte sabor. Consiste simplemente en cortar las cebollas de la forma en la que la vayas a utilizar en la preparación que estés haciendo y colocarlas por unos diez minutos más o menos en un recipiente con agua caliente. Pasado ese tiempo se escurren y se lavan en agua fría; y ya estarán listas para usar.
Método 2:
Este método sí le quita el ácido a la cebolla y tiene la ventaja de poder graduar cómo la queremos utilizando el microondas. Queda una cebolla completamente suave que acompaña muy bien a otros sabores menos intensos sin tener que quitarle protagonismo. Consiste en cortar la cebolla como se quiera y colocarla en el interior de un cuenco que pueda ir al microondas, salpimentarla y agregarle un hilo de aceite de oliva, o de girasol, según queramos. En este paso se le puede agregar hierbas u otro sabor; como curry u orégano, por ejemplo; y lo llevamos al microondas a 600 w de potencia por un tiempo de 2 minutos para media cebolla mediana.
Una vez saquemos el cuenco del microondas removemos bien la cebolla con la ayuda de una cuchara y lo volvemos a meter por 1 minuto más. Y ya la tendremos lista para utilizar.
NOTA: En este método los tiempos son orientativos, y dependen de la cantidad de cebolla que metamos; por eso siempre deberemos observar cómo queda la cebolla después de los dos primeros minutos; para así poder graduar en el microondas el tiempo restante, que podrá ser mayor o menor que el minuto que le dimos la segunda vez que lo metimos.
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