Angulas de monte al ajillo

La angula de monte (Cantharellus lutescens) la forma más clásica de comerlas es «al ajillo», de ahí su nombre, puesto que se hacen como las angulas.

Empezamos limpiándolas muy bien, una por una, para quitarles todas las briznas de hierbas o tierra que traen adheridas; y si son grandes, las cortamos por la mitad a lo largo, pues dentro del tubo que forma el pié puede quedar mucha suciedad.

El segundo paso es lavarlas bien, sin hacer caso a los que dicen que las setas no hay que lavarlas.

A continuación las echamos en una sartén al fuego y las cocinamos sin nada de aceite y a fuego medio, hasta que evaporen toda su agua de vegetación, lo que nos llevará unos quince minutos aproximadamente. Poco antes de terminar su cocción las salamos adecuadamente. Apartamos ahora las setas ya cocinadas a un plato y las reservamos.

Ponemos nuevamente la sartén al fuego con un fondo de aceite de oliva y doramos en él unos ajos fileteados junto con una pimienta de Cayena troceada y añadimos las setas reservadas, movemos bien y dejamos que cojan el sabor del aceite y del ajo; será cosa de un minuto.

Servimos en los platos y las comemos bien calientes. Tienen un sabor muy especial que vale la pena disfrutarlo.

Deja un comentario