Alas de pato en confit

Además de los muslos de pato también podemos confitar las alas, las cuales las prepararemos quitándoles el alerón y cortándolas por la coyuntura, obteniendo de esta forma de cada ala dos piezas aproximadamente iguales.

Una vez las alas así preparadas las metemos en una marinada seca durante veinticuatro horas consistentes en: sal gorda, ajos y tomillo.

Pasadas las veinticuatro horas sacamos y lavamos las alas para quitarles el exceso de sal y las secamos muy bien. A continuación las ponemos en una cacerola y las cubrimos bien con grasa de oca y las tendremos cocinando a baja temperatura durante tres a cuatro horas (< 85ºC) o hasta que la carne esté tierna.

Terminada la cocción de las alas las podemos dejar enfriar en la misma grasa que nos servirá de conservante; y una vez fría, las conservaremos dentro del frigorífico hasta el momento de ser utilizadas.

En el momento que queramos consumirlas freímos las alas en la misma grasa de oca, para lo cual ponemos las alas con la grasa de conservación en el horno o en una sartén al fuego, donde las doraremos ligeramente por ambas caras y ya las podemos consumir.

Se acostumbra poner una guarnición de acompañamiento que, en nuestro caso, ha sido un salteado de gurumelos, congelados desde febrero, con patatas y perejil.

NOTA: En el caso de no disponer de grasa de oca, podemos utilizar en su defecto, manteca blanca de cerdo.

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