Para esta mermelada deberemos coger madroños que estén ya maduros, lo que sabremos por el color rojo que tienen. Si están amarillos es que aún no han llegado a su plenitud de madurez y lo conveniente es no cogerlos, dejándolos madurar en el árbol hasta su momento.
Para la mermelada pondremos los siguientes
Ingredientes:
– 100% en peso de madroños
– 50% en peso de azúcar blanquilla
– 10% de agua
Preparación:
Lavamos bien los madroños y los colocamos en el interior de una cacerola. A continuación le adicionamos el azúcar pesada y el agua. Ponemos la cacerola al fuego, que no deberá estar muy fuerte, sino más bien flojo, para que el azúcar no se agarre en el fondo. Metemos una cuchara de madera para que los vapores no salgan con virulencia y no salten, y de vez en cuando lo vamos moviendo.
A medida que los madroños vayan cociendo se irán poniendo tiernos, y cuando lo tengamos hechos una papilla, observaremos que ésta tiene muchas pepitas muy pequeñas que son molestas al comer. En ese momento tenemos que triturar la mermelada con la ayuda del brazo de la batidora. Debido a la consistencia de la mermelada se hará muy difícil luego filtrar, por lo que deberemos triturar bien para que este paso no sea necesario.
Una vez triturada la volvemos al fuego para eliminarle todo el aire que la batidora le haya podido meter, y recupere su color marrón rojizo propio de esta mermelada; al mismo tiempo deberemos seguir en el fuego hasta que aparezca el brillo propio de la mermelada.
NOTA: Cuando tengamos la mermelada terminada esterilizamos un bote de cristal y lo secamos muy bien por su interior. A continuación le echamos la mermelada y dejamos enfriar. Una vez a temperatura ambiente lo cerramos y lo metemos en el frigo o lo congelamos, según queramos.
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