Las verdinas son una variedad de fabes más pequeñas y tiernas. Es una alubia más suave y perfecta para gentes que no pueden tomar una buena fabada por su alto contenido en grasas. Al combinar las verdinas muy bien con el marisco, permiten platos menos grasos. Además, las verdinas son un tipo de alubias verdes muy mantecosas y tiernas típicas de Asturias; tienen la particularidad de no perder el color verde en la cocción; su tamaño es más pequeño que el de las fabes y su color verde se debe a que esta variedad de judías se recolecta de forma temprana, cuando aún no se han puesto blancas. Son muy delicadas, de textura fina, suave y muy versátiles en la cocina, destinándose generalmente a guisos con ingredientes menos contundentes en sabor, cazando mejor con el pescado y el marisco.
Su producción es limitada, lo que la encarece bastante al haber mucha demanda y poca oferta; además de ser difíciles de conseguir. Suelen venir en formatos de legumbres secas y raramente se pueden conseguir frescas; pero si se tiene esa suerte solo tenemos que dejarla en reposo durante una hora en agua caliente y ya podemos cocinarlas; o incluso, podríamos prescindir de este paso. En el caso de que las compremos secas entonces es recomendable ponerlas en remojo durante 12 horas antes de cocinarlas (no más porque pueden perder parte de sus propiedades nutritivas). En este caso el tiempo de cocción para una verdina seca suele ser variable pero rondará las dos horas.
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