Spaguettis a la carbonara (receta original)

Los primeros spaguettis a la carbonara no llevaban nata; esta ha sido añadida posteriormente a la receta. En Italia es corriente ver los spaguettis a la carbonara sin nata, como originalmente se hacían.

En nuestra casa un día tuvimos la visita de Saioa, amiga de la familia, y con ella su compañero Vincenzo, italiano de pura cepa; y él se prestó a hacernos estos spaguettis que pudimos degustar en su compañía.

He aquí la manera de hacerlos:

Empezamos batiendo los huevos, que pondremos uno por comensal y luego de batidos le adicionamos el queso rallado, en cantidad suficiente y a ojo; no viene de que le pongamos más o menos, pero sirva unos 50-60 gramos por comensal. El queso a utilizar deberá ser un queso curado; él utilizó un queso Parmigiano reggiano, queso de vaca curado que es “el rey de los quesos” italianos. A continuación ponemos bacón cortado en tiritas en una sartén al fuego; no hace falta que le pongamos aceite porque el bacón ya derrite grasa en el fuego y con ella se cocina fácilmente hasta dorarlo. Tampoco hace falta decir la cantidad de bacón que utilicemos, pero nosotros utilizamos 50 gramos por comensal; por si eso sirve de ayuda.

Por otro lado, ponemos agua a hervir con un puñado de sal y cuando hierba a borbotones echamos los spaguettis (60 gramos por persona mayor o 100 gramos por persona joven) esperamos que vuelva a hervir y contamos el tiempo que marque el paquete; no obstante, es conveniente probar de vez en cuando para que los spaguettis queden al dente. Una vez los spaguettis estén los filtramos por un colador, pero no le tiramos el agua sino que la reservamos; porque vamos a utilizar posteriormente un poco de ella.

Ahora mezclamos los spaguettis escurridos con el bacón, el huevo batido y el queso; le ponemos un poquito del agua de la cocción de los mismos y los movemos muy bien. A partir de este momento lo iremos poniendo al fuego y retirando, para irle dando calor a intervalos y siempre sin dejar de mover; lo importante es que el huevo vaya densificándose pero sin cuajar de golpe para que se vaya transformando en una salsa. Si hay que añadirle un poco de más agua de la cocción de los spaguettis se le añade para que queden jugosos y en su salsa de huevo.

Cuando lo tengamos en su punto le ponemos una buena dosis de pimienta negra molida, lo pasamos a los platos de servir y terminamos poniéndole más queso rallado por encima.

NOTA: El nombre de carbonara de esta receta viene de la pimienta negra molida que, encima de la pasta, asemeja a las motitas del carbón.

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