Caracoles y calamares azafranados.

Deberemos tener previamente hechos unos caracoles del tipo cabrillas según receta de «Caracoles a la taza» según ya sabemos.

A parte de esto comenzamos comprando unos calamares más bien grandecitos, a razón de unos doscientos gramos de calamares por cada comensal, los cuales los limpiaremos, los cortaremos en aros y los reservaremos.

En una paellera de dimensiones apropiadas haremos un refrito de ajos, cebolla y pimiento verde, todo cortado muy fino. Cuando lo tengamos hecho le pondremos una buena carne de cerdo cortada a cuchillo, como si fuera para albóndigas y en cantidad igual a unos cien gramos por comensal; la salpimentamos, le ponemos un poco de tomillo y la salteamos, a continuación, dentro del refrito.

En sartén aparte con una cucharada de aceite de oliva, saltearemos a fuego vivo el calamar en aros; luego se lo agregamos a la paellera junto con un tomate cortado a cuadraditos, sin piel. En la sartén donde hemos salteado el calamar pondremos, al fuego, un vasito de vino fino u oloroso para desglasar y una vez desglasada la sartén se lo vertemos todo a la paellera, junto con un poco más de agua. Ponemos, ahora, el azafrán molido, la sal y mezclamos bien, tapamos y dejamos cocer el conjunto hasta que el calamar esté tierno; cosa que dependerá del calamar; si es congelado, nos tardará media hora, pero si es fresco, entonces una hora o más.

Finalmente, pondremos los caracoles a razón de docena y media por persona junto con un par o tres de cucharadas del líquido de la cocción de los mismos y dejaremos hervir unos diez minutos más o hasta que se quede el conjunto en el aceite del refrito y comience a freír. En ese momento apagamos el fuego y le ponemos un poco de cebollino troceado por encima para darle frescor a todo.

NOTA: Si no tuviéramos cebollino cualquier otra hierva cortada en fina juliana es buena; como cebolleta, puerros, apio, etc.

Estos calamares y caracoles azafranados sobre esta especie de salsa Boloñesa especial, es una auténtica delicia para paladares exigentes; siempre que os gusten los caracoles, claro.

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