Cortar unos puerros, solo la parte blanca, en rodajas y colocarlos en una cacerola donde se cubrirán de agua con un poco de sal y lo pondremos al fuego a hervir hasta que los puerros estén tiernos. Cuando esto ocurra le escalfaremos unos huevos, tantos como comensales vayan a comer y dejamos que siga hirviendo por espacio de unos ocho a diez minutos, hasta que los huevos estén duros.
Dejar reposar unos minutos y en el momento de tener la sopa apartada ya en los platos le pondremos un chorreón de buen aceite de oliva en cada plato; y otro chorrito de buen vinagre de Jerez.
NOTA: Esta sopa la recogimos de un comentario que hizo un cocinero famoso de la Rioja en donde aludía que su madre, que tenía una huerta, cuando acusaba la necesidad, cogía unos puerros y hacía esta sopa de cena.
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