Alitas de pollo crujientes al horno

Para hacer la receta empezamos por preparar las alitas; y para ello les cortamos el espolón que desechamos; luego cortamos cada ala en dos partes por la coyuntura; y finalmente, le torneamos la piel a cada parte, que no es otra cosa que cortarle con el cuchillo la piel que sobresalga de la carne. Con las alitas así preparadas tendremos, tres alitas por comensal o seis porciones por comensal; ya que de cada ala salen dos porciones.

Con las alitas ya preparadas, bien lavadas y secas, nos dispondremos a preparar un rebozado de la siguiente manera:

En un bol pondremos una cantidad de maicena suficiente para rebozar todas las piezas (unas tres cucharadas soperas para dos comensales) y le ponemos una cucharadita de ajo en polvo, otra de shichimi togarashi, otra de pimentón picante, otra de pimentón dulce, y un poco de sal. Movemos todo muy bien para homogeneizar la mezcla y si vemos que queda con poco color agregamos más pimentón. Ahora metemos en este reboce las alitas de pollo salpimentadas y las movemos bien dentro de la mezcla, hasta tenerlas bien rebozadas por todos sus lados. En ese momento añadimos un chorreón de aceite de oliva y seguimos moviendo para que el reboce se pegue bien a las presas. Si hace falta añadir más aceite se le pone.

Con las alitas así rebozadas cogemos la rejilla del horno y ponemos las presas encima bien distribuidas, cuidando de que las presas más gruesas vayan en el centro y las más delgadas en los extremos, y todas con la parte de la piel hacia abajo.

Encendemos el horno a 220ºC con “calor arriba y abajo”, y le ponemos la bandeja del horno forrada de papel de aluminio debajo, para recoger, sin ensuciar, lo que las presas suelten. Cuando el horno alcance su temperatura metemos la rejilla con todas las presas en el carro del horno y programamos un tiempo de quince minutos.

Transcurrido los quince primeros minutos del horneado abrimos el horno, le damos la vuelta a todas las presas y programamos otros quince minutos.

Cuando acabe el segundo tiempo de horneado ponemos el grill y continuamos cinco minutos más, con lo que ya podremos sacarlas.

Pondremos todas las alitas en una fuente de servir, y antes de llevarlas a la mesa le pondremos un poco de perejil esparcido por encima, y otro poco de ralladura de limón.

NOTA: Si no tuviéramos shisimi togarashi podemos optar por sustituirlo por curry y cambiar de japonés a indio el sabor; o también podemos optar por poner Ras el Hanout y obtener un sabor más marroquí; o incluso sustituirlo por sal y pimienta obteniendo un sabor más americano y europeo. Otra opción sería pensar que con el ajo y el pimentón dulce y picante ya tiene suficiente.

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