Sopa de apio con champiñón

El apio tiene mucho sabor pero poca consistencia, por lo que es conveniente mezclarlo para la sopa con otra verdura que le aporte lo que le falta. Podemos adicionarle patatas, puerros, guisantes, nabos, etc. Nosotros aquí lo vamos a acompañar de guisantes para darle color a la sopa.

La forma de proceder sería hacer un refrito tradicional para luego mezclarlo con los tallos de apio y los guisantes hervidos y terminar moliéndolo todo.

Ejecución:

Poner una cacerola al fuego con un fondo de aceite de oliva y refreír ajos laminados, cebolla en brunoise, pimiento verde y tomates, por un lado. Y por otro lado, cocer en agua o caldo de verduras suficiente para la sopa el apio troceado y los guisantes.

Ahora lo juntamos todo, lo molemos y le ajustamos la sal y la pimienta, con lo que tendremos la sopa hecha a modo de crema ligera.

Para acompañar a esta sopa pondremos un champiñón por comensal que, luego de limpiarlos y quitarles los tallos, le pondremos en el hueco resultante ajos picados, perejil igualmente picado, sal, pimienta negra molida y aceite de oliva. En estas condiciones los llevaremos a la plancha y los haremos hasta tenerlos blandos.

A la hora de servir la sopa pondremos esta en un plato hondo y dentro un champiñón hecho de esta guisa para cada comensal.

NOTA: El apio tiene unos diez minutos de cocción mientras que los guisantes si son frescos pueden tener treinta minutos y si son congelados solo cinco; cosa que es conveniente saber a la hora de cocer estas verduras.

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