Para hacer la pasta brick necesitamos harina de trigo floja de repostería, agua y sal en las siguientes proporciones:
Ingredientes:
– 150 gramos de harina de trigo floja
– 300 gr. de agua (doble que de harina en pesos o igual en volúmenes)
– 3 gramos de sal (2% respecto de la harina)
Preparación:
Empezamos pesando la harina, el agua y la sal o bien cogiendo volúmenes iguales de harina y de agua con la sal correspondiente. A continuación tamizamos la harina sobre un bol y le añadimos la sal y el agua. Agitamos con un agitador de varillas o con la máquina hasta tener una pasta sin grumos. Debe quedar una pasta más bien líquida, que corra al darla con una brocha sobre una sartén antiadherente, dejando al mismo tiempo una capa muy fina de pasta. Cuando tengamos la masa en su punto la dejamos reposar media hora como mínimo para que la harina termine de hidratarse y ya podemos empezar a hacer las hojas de brick.
Ponemos una sartén de 23 cms. de diámetro con fondo antiadherente al fuego (nº 4 de la inducción) y le ponemos unas gotas de aceite en el fondo, que luego con un papel lo distribuimos por toda la superficie, al mismo tiempo que lo quitamos, pues debe quedar sin nada de aceite, solo engrasado. Con la ayuda de una brocha ancha vamos mojándola en la pasta y brochando todo el fondo de la sartén, comenzando por los bordes y terminando por el centro; hay que hacerlo deprisa y asegurándonos de que queda todo el fondo bien cubierto de pasta, sin agujeros. Ahora esperamos a que toda la pasta se cocine, lo sabremos porque se pone blanca y luego empieza a desprenderse de los bordes. En ese momento, con las manos, la desprendemos halando hacia arriba con mucho cuidado, hasta tenerla toda desprendida.
Esta primera oblea de pasta la ponemos en un film de cocina suficientemente engrasado con aceite de girasol, el cual se lo habremos dado con otra brocha más pequeña. Una vez puesta la oblea en el film, la cubrimos con el mismo film para que no se nos reseque.
Ahora nos disponemos a hacer la siguiente oblea, para lo cual apartamos la sartén del fuego o bien la levantamos solamente, según veamos; y con la brocha mojada en la preparación, vamos tapizando todo el fondo de la sartén de igual manera a como hicimos la primera vez. Una vez hayamos terminado de cubrir el fondo tenemos que esperar a que se haga y ese par de minutos lo aprovechamos para aceitar la oblea anterior por la parte de arriba; así, cuando salga esta otra la podemos poner encima de la primera estando ya aceitada. Se trata de que entre oblea y oblea haya siempre una capa de aceite para que no se peguen unas a otras cuando están calientes.
Cuando hayamos terminado toda la masa aceitamos la última oblea y cerramos con el film de cocina hasta el momento de utilizarlas. Saldrán unas 12 obleas.
NOTA: El éxito lo obtendremos cuando tengamos una masa que corra bien con la brocha, de forma que en muy poco tiempo podamos tapizar el fondo de la sartén y luego un fuego graduado de tal forma, que la pasta después de extendida tarde en cocinarse unos minutos y no lo haga de forma inmediata; ya que de ser así, al tocar con la brocha el fondo de la sartén la masa se cuajará de inmediato y no podremos continuar.
Deja un comentario