Esta Tarta de galletas se la enseñó a mi señora su abuela, siendo ella aún adolescente; desde entonces, en las fotos de cumpleaños que se celebraron, tanto en casa de ella; como luego de casados en la nuestra, nunca faltó esta tarta. Es muy común cuando nos reunimos la familia y tiramos de fotos para el recuerdo, ver en ellas no solo la evolución, año tras año de nuestros hijos, sino también la que ha tenido la tarta a lo largo de ese tiempo.
La tarta era enormemente artesanal y no requería de ningún instrumento de repostería para hacerla; hoy utilizamos la manga pastelera para ponerle los botones de chantilly; además de la crema de chocolate y la pastelera que siempre ha llevado.
La manera de hacerla es la siguiente:
Elaboración:
Partimos de una caja grande de galletas María y preparamos leche aromatizada con un licor: brandy, coñac, ron, etc. Todo esto sin medidas, a nuestro gusto. Ahora vamos mojando en la leche con el licor las galletas y las vamos colocando en el fondo de una bandeja para tartas hasta cubrirlo todo. A continuación cubrimos las galletas con una capa de crema pastelera y volvemos a poner otra tanda de galletas mojadas en la leche con el licor. Cubrimos con una capa de crema de chocolate de cobertura y volvemos a poner otra capa de galletas. Así continuamos alternando capas de galletas con crema pastelera y capas de galletas con crema de chocolate, hasta terminar siempre con una capa de crema de chocolate. Metemos esta preparación en el frigorífico y la tendremos hasta el día siguiente.
Cuando saquemos del frigorífico la tarta, la ponemos en la mesa y cogemos un molde de tarta desmontable de 24 cm, le quitamos la base y lo dejamos solo con el aro; ponemos este centrado encima de la tarta y apretamos hacia abajo para que el molde corte a la tarta a su medida; luego sacamos el aro y tendremos la tarta cortada a la medida del molde e igualada toda su periferia. Todo el sobrante de tarta que ha quedado fuera del aro del molde lo quitamos y lo empleamos para otras necesidades; así como también limpiamos bien la bandeja donde descansa la tarta de restos que hayan podido quedar.
Ya solo queda decorarla para lo cual haremos un chantilly mezclando nata montada azucarada con claras de huevos batidas a punto de nieve; y con esto y con la ayuda de una manga pastelera, haremos unos botones por todo el contorno de la superficie de la tarta y colocaremos en cada uno una guinda en almíbar. Finalmente esparciremos por toda la superficie de chocolate perlas de colores.
NOTA: La “Crema pastelera” ya sabemos hacerla.
La “Crema de chocolate” podemos hacerla disolviendo en leche caliente chocolate de cobertura hasta darle el punto de espesor deseado; o bien disolviendo cacao en polvo en nata líquida o leche y concentrar hasta conseguir el espesor que queramos.
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