Chuletón de vacuno

La mejor manera de hacer un chuletón en casa es en sartén primero y luego terminarlo en el horno, como a continuación vamos a especificar.

Elaboración:

El primer paso que tenemos que dar cuando compramos un chuletón es meterlo dentro del frigo hasta cuando decidamos cocinarlo.

Una vez que hayamos fijado la hora de cocinarlo sacaremos el chuletón del frigo unas 3 a 4 horas antes, para que se vaya atemperando. No obstante esto, antes de ponerlo a cocinar lo lavamos bajo el chorro de agua del grifo y lo secamos muy bien para, a continuación, meterlo dentro del horno microondas a 90 w de potencia duranteunos 4 minutos. Esta operación hará que el chuletón homogeneice su temperatura con la del exterior en todas sus partes interiores,  haciendo que la grasa se ponga tierna y luego se cocine mejor y más uniformemente. Cuando lo saquemos del microondas lo salpimentamos por ambas caras con sal gruesa y pimienta negra recién molida.

Ponemos una sartén al fuego, preferentemente de hierro fundido porque transmite mejor el calor, le ponemos en el fondo una nuez de mantequilla y un chorrito de aceite de oliva, y le ponemos el chuletón. Si este es de un peso de kilo o algo superior entonces lo tendremos 4 minutos por cada cara con un fuego del nº 7; pero si es de menor peso entonces lo sellamos por ambas caras hasta dorar y ya lo tenemos.

El siguiente paso será el de meter la sartén con el chuletón dentro del horno en el carro del mismo; y conjuntamente, meteremos también los platos donde vayamos a comerlo, que los pondremos en el suelo del horno, para que estén calientes cuando los necesitemos. El horno estará precalentado a 200 ºC de temperatura, y lo tendremos un tiempo horneándose de 8 a 12 minutos, según lo queramos de hecho. Para un chuletón de 600 a 700 gr con 8 minutos saldrá “poco hecho”, con 10 minutos lo tendremos “al punto”, y con 12 minutos “muy hecho”. Pero si es de un quilo a quilo y algo, entonces con 12 minutos saldrá “al punto”; de ahí hacia abajo “poco hecho” y hacia arriba “muy hecho”.

Una vez horneado lo sacamos y le ponemos un papel de aluminio por encima, para que repose unos minutos sin enfriarse antes de llevarlo a la mesa. De esta forma los jugos, que con el calor se han concentrado en el centro, se volverán a repartir por toda la carne.

Después de unos minutos de reposo le quitamos el papel de aluminio, pasamos el chuletón a una tabla y procedemos a quitarle el hueso primeramente; luego lo cortamos en filetes de un par de centímetros de grosor; y lo recomponemos volviéndole a dar su forma primitiva, con su hueso y todo. Lo pasamos a la sartén de hierro fundido donde lo hemos hecho y lo regamos con los jugos que ha soltado para darle brillo. Ahora lo llevamos a la mesa y lo colocamos en el centro. A continuación, sacamos los platos del horno donde los teníamos calentándose y le ponemos en la mesa un plato a cada comensal.

Podemos poner también, aunque no es necesario, un cuenco con salsa de soja en la mesa para que los comensales vayan mojando la carne.

A partir de ese momento cada comensal se irá apartando filetes de carne en sus platos, que estarán muy calientes, y les ayudará a comer la carne de forma que cada bocado le resulte a su temperatura y en ningún momento frio.

Buen provecho!!

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