En nuestra casa solemos servir dos o tres tortillas en cada plato por comensal; por lo que, para cuatro comensales, deberemos hacer doce tortillas como máximo.
Ingredientes para 12 tortillas:
– 220 gr de harina de trigo de todo uso
– 100 gr de agua caliente, un 45% aprox.
– 2 cucharadas de aceite de girasol
– una pizca de sal
Elaboración:
Empezamos pesando la harina, tamizándola y poniéndola en un bol. A continuación pesamos el agua, la calentamos sin que llegue a hervir, le disolvemos la sal y se la ponemos dentro; ponemos el aceite, amasamos con una mano y aguantamos el bol con la otra, hasta tener toda el agua integrada. Este amasado lo podemos hacer dentro del mismo bol. Si la masa quedara muy dura añadiremos más agua pero con mucho cuidado; normalmente no suele ocurrir.
La masa no debe ser pegajosa en ningún momento, pero tampoco dura.
Una vez dado el punto a la masa haremos una bola con ella y la envolvemos en un film de cocina, dejándola reposar en la mesa durante 20 minutos para que le dé tiempo a la harina a absorber toda el agua. Luego sacamos la masa y la dividimos en 12 porciones de unos 27 gramos cada una aproximadamente. A continuación boleamos estas porciones, las tapamos con un film de cocina y las dejamos reposar ¼ de hora para relajarla.
Ahora es el momento de hacer las tortillas mexicanas, para lo cual enharinamos la superficie de trabajo, cogemos cada bola de masa y la extendemos con el rodillo al mismo tiempo que las vamos girando para darles forma circular, y poniéndolas lo más finas que se pueda; debiendo quedar casi translúcidas (de esto dependerá el éxito que obtengamos). De vez en cuando es conveniente voltearlas mientras le damos forma. Cuando las vayamos terminando las vamos poniendo, tapadas con un plástico para evitar que se sequen; hasta que las tengamos todas.
Finalmente, preparamos un paño humedecido y un espray con agua, por un lado; y por otro, ponemos una sartén antiadherente de 20 cm de diámetro de fondo al fuego, nº 6 de la inducción, y vamos poniendo, una a una, dándoles vuelta cuando se hayan llenado de burbujas, y las tendremos unos segundos más para que se hagan por el otro lado. Luego se le vuelve a dar vuelta y ya están hechas. Al salir las tortillas de la sartén hay que ponerlas encima del paño húmedo y rociarles agua con el pulverizador, luego las tapamos con el mismo paño para que suden y se conserven tiernas. Al acabar de hacer todas las tortillas las sacamos, debiendo estar flexibles y finas. Ya las tenemos en disposición de hacer cualquier preparación con ellas: quesadillas, burritos, fajitas, wrap, etc.
NOTA: Es posible que a medida que vayamos haciendo tortillas tengamos que bajar el fuego al nº4 de la inducción.
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