Empezamos limpiando bien los cardos separándoles los tronquitos que son parecidos a las pencas de las acelgas, pero más gruesos. Les sacamos todos los hilos y las telillas que los recubren; tanto por dentro como por fuera y los cortamos en trozos de unos dos a tres centímetros de longitud. A continuación cocemos los cardos así cortados en agua con sal, un chorrito de aceite y un poquito de tomillo, durante una hora aproximadamente. Al pincharlos deben estar tiernos.
Por otra parte, cogemos unas almejas de Isla Cristina, que deberán estar todas vivas y las hacemos a la marinera de la siguiente forma:
Rehogamos ajos y cebolla finamente picados; incorporamos una cucharadita de harina y seguimos rehogando. Ponemos in chorrillo de vino blanco y un poquito de agua, movemos y le ponemos cuando hierva las almejas vivas y cerradas. Esperamos un par de minutos a que abran y se las añadimos a los cardos, bien escurridos de su agua de cocción.
Terminamos agregándole en el último momento un poco de perejil picado por encima.
NOTA: Las almejas de Isla Cristina (Huelva) son exquisitas, pero tienen un inconveniente que hay que saber salvar. Se trata de que entre ellas podemos encontrar alguna cuyas valvas estén vacías, cerradas y llenas de fango en su interior; lo que nos puede perfectamente arruinar el plato. Para evitar este inconveniente deberemos poner todas las almejas en una fuente con agua de mar y, a medida que vayan saliendo de sus valvas para filtrar el agua de mar, las iremos pasando a otra fuente. Así hasta tener la seguridad de que todas las que vayamos a utilizar estén vivas. Si hay alguna que no da señales de vida en media hora hay que desecharla.
Si no queremos hacer las almejas a la marinera, también podemos hacerlas en salsa verde. De ambas formas están igual de buenas, mezcladas luego con los cardos.
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