Para hacer este plato deberemos comprar chocos más bien pequeños, de 230 a 250 gramos, no mayores y que sean de nuestra costa y frescos; esto último es fundamental.
A los chocos no les haremos otra cosa que quitarles la boca, los ojos y lo que llamamos el “barco”, que es la concha calcárea que le da resistencia a su cuerpo. No hay que hacerles nada mas, solo lo enjuagamos un poco y lo secamos bien, pasándolos a continuación, embadurnados de aceite, a la plancha de asar, que deberá estar a la máxima temperatura. Ponerlos primero por el lomo y, cuando lleven unos 8 a 10 minutos, les damos la vuelta y lo hacemos 10 minutos por el otro lado.
De ahí al plato, donde le pondremos un hilito de aceite fino de oliva por encima para darle brillo y unos botones de salsa triki para acompañarlos.
No hay mas, de esta forma los hacía mi madre y puedo dar fe de que están deliciosos; al ponerlos sin limpiar se asan con su hígado, que les da un sabor especial; pero, claro, para hacer esto deben estar muy frescos.
Deja un comentario