Risotto con garrofones

Si vamos a hacer el risotto para dos personas utilizaremos 200 gramos de arroz alborio y cuatro veces su volumen de caldo. Lo demás va a ser a juicio del que haga las veces de cocinero/a.

Si no tenemos un caldo a mano ponemos el volumen dicho de agua en un cazo al fuego y cuando comience a hervir la adicionamos una pastilla de caldo de carne y dos cucharaditas de salsa Bovril, esperamos a que hierva de nuevo y apagamos el fuego. Ajustamos el punto de sal y ya tenemos el caldo hecho.

A continuación ponemos la paellera al fuego con un fondo de aceite de oliva y hacemos un refrito con ajos laminados, pimientos verdes y puerros; le adicionamos jamón en tacos, damos unas vueltas y ponemos el arroz y los garrofones. Cuando el arroz cambie su color a blanco mate vamos añadiendo el caldo con un cazo, poco a poco; es decir, añadimos un cazo y vamos dándole vueltas hasta que el cazo que hemos puesto se consuma para volver a adicionar otro cazo de caldo; y así sucesivamente, hasta añadir todo el caldo que tenemos preparado. En esta operación vamos regulando el fuego para que nos dure unos veinte a treinta minutos, necesarios para que tanto el arroz como los garrofones esten tiernos. Llegado a este punto el arroz debe quedar jugoso, no seco como en paella. Ya solo nos queda pasar por la plancha un par de filetes de ternera bien salpimentados y ponérselos encima para llevar así el risotto a la mesa. Cada uno se apartará un filete en su plato y la porción de arroz correspondiente.

NOTA: Según la región puede hacerse difícil encontrar garrofones frescos y habrá que recurrir a los congelados. En este caso los descongelamos metiéndolos en agua hirviendo y cuando el agua comience de nuevo a hervir los apartamos y los tendremos en condiciones de ponérselos al risotto cuando dice la receta, pues los veinte minutos que se estarán haciendo con el arroz serán suficientes para ponerlos tiernos.

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