Brazo de gitano

Para hacer un Brazo de gitano correspondiente a una plancha de bizcocho de unas dimensiones que quepa en la placa de horno, necesitaremos los siguientes ingredientes:

 

– 75 gramos de harina de repostería

– 75 gramos de azúcar

–   3 huevos

–   1 sobre de levadura química

–   1 cucharadita de azúcar vainillado

– 1/2 cucharadita de sal

 

Empezamos separando las yemas de las claras y poniendo en un bol las yemas y en otro las claras. En el bol donde tenemos las yemas ponemos la mitad del azúcar y el azúcar vainillado. Batimos la mezcla hasta que las yemas adquieran un color blanquecino y el azúcar se haya disuelto completamente.

En el bol donde tenemos las claras le ponemos la otra mitad del azúcar y la sal. Batimos hasta punto de nieve firme. Ahora vamos echando esta mezcla en el bol de las yemas poco a poco y mezclando con una lengua, con movimientos envolventes, para evitar en lo posible que la mezcla se baje.

Cuando tengamos bien homogénea esta mezcla, pesamos la harina, le ponemos la levadura química y se la vamos echando, tamizada, mezclando con la mayor delicadeza, con la ayuda de la lengua y con movimientos envolventes para evitar,  como anteriormente, que la nueva mezcla baje. 

Una vez bien mezclada esta masa la vertemos en una bandeja forrada de papel de horno y con la ayuda de una espátula la extendemos e igualamos toda su superficie.

A continuación metemos la bandeja a media altura en el horno, que deberá estar precalentado a 170-180ºC de temperatura y con calor arriba y abajo. La hornearemos durante unos 10-12 minutos. El final del horneado lo sabremos porque metiéndole una aguja esta deberá salir limpia del bizcocho.

Cuando saquemos el bizcocho del horno lo volcamos sobre un paño húmedo; le quitamos el papel de horno, le cortamos los bordes para igualarlos y con la ayuda del mismo paño, lo vamos enrollando en caliente, que es cuando está maleable. Deberemos ir enrollando el bizcocho junto con el paño y dejar tanto bizcocho como paño, ambos enrollados, hasta que se enfríen. Ya frio lo desenrollamos y le quitamos el paño. Ahora el bizcocho ha cogido ya la forma y no nos costará trabajo volverlo a enrollar; pero esta vez le untaremos la crema que vayamos a utilizar para el relleno por toda su superficie, dejando un trozo sin untar en el lado que vayamos a dejar para terminar el enrollamiento. La razón de ello es porque a medida que vayamos enrollando, la crema tenderá a deslizarse hacia afuera y al final acabará mojando la parte no untada. De no hacer esto acabaría sobrándonos crema. 

Terminado el enrollamiento ya solo queda ponerle una decoración, bien con azúcar glas por encima, con azúcar granulada o con crema tostada. Para formar la crema tostada pondremos crema pastelera por encima del bizcocho, azúcar granulada por encima de la crema y procedemos a quemarla con una plancha.

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